Steven Adler, nacido el 22 de enero de 1965 en Cleveland, Ohio, fue uno de los miembros fundadores de Guns N’ Roses. Lideró la batería del grupo durante la creación de su disco debut, Appetite for Destruction, que transformó la escena del rock en 1987. Adler integró la formación clásica junto a Axl Rose, Slash, Duff McKagan e Izzy Stradlin, y su talento marcó la era dorada de la banda. Su historia, marcada por éxitos y caídas, es un capítulo fundamental en la historia del rock.
La carrera de Adler despegó en Los Ángeles, ciudad a la que llegó en su adolescencia tras vivir en Cleveland y el Valle de San Fernando. Allí, su amistad con Saul Hudson, conocido como Slash, lo llevó a formar Road Crew, banda que antecedió a Guns N’ Roses.
Adler se sumó al grupo en 1985, aportando su estilo distintivo a un sonido que se volvería mundialmente reconocido. Appetite for Destruction, lanzado en 1987, vendió más de 30 millones de copias y permaneció cuatro semanas en la cima del Billboard 200.

En su etapa inicial, según precisó American Songwriter, Guns N’ Roses se forjó en el circuito nocturno de Los Ángeles. Firmó contrato con Geffen Records en 1986, y un año después, la explosión de Appetite for Destruction impuso nuevos estándares para el rock estadounidense. Adler, con su estilo potente y desenfadado en la batería, resultó clave en el éxito del álbum. La banda repitió el impacto con G N’ R Lies en 1988, consolidando su liderazgo en la escena musical.
Adicciones y la salida de la banda
De acuerdo con la docuserie Nothin’ But a Good Time: The Uncensored Story of ’80s Hair Metal, producida por Paramount en 2024, Adler enfrentó problemas de adicción desde finales de los años 80. Él mismo relató que probó heroína en un intento de adaptarse al ambiente del rock.
Según el propio Adler: “La tercera vez fue la vencida. Me enamoré de ella”. Este episodio marcó el comienzo de un periodo difícil para el músico, cuyas adicciones lo alejaron progresivamente de las actividades del grupo.

Según testimonios recogidos por American Songwriter, Adler y sus compañeros tenían plena confianza en el potencial del disco debut. “Me, Axl, Slash, Duff, Izzy… sabíamos adónde nos llevaría. Entrábamos al estudio, escuchábamos y nos decíamos: ‘Este será el mejor disco de la historia’”, recordó Adler. Sin embargo, el éxito trajo consigo una presión creciente y tentaciones que pusieron a prueba la estabilidad de la banda.
La situación de Adler se volvió insostenible en 1990, año en que los problemas de consumo condujeron a su despido de Guns N’ Roses. La decisión impactó tanto en lo personal como en lo profesional, ya que Adler había sido una pieza esencial en la construcción del sonido y la imagen de la banda. Su salida marcó uno de los momentos más difíciles para el grupo y para el propio baterista.
Vida pública y recuperación
Tras su salida, Steven Adler enfrentó una lucha pública contra la adicción, que incluyó cargos judiciales y hospitalizaciones. De acuerdo con reportes de medios especializados, su batalla se extendió durante más de una década y fue objeto de cobertura en programas televisivos.

Participó en Celebrity Rehab With Dr. Drew y en el spin-off Sober House, ambos en la televisión estadounidense. Estas apariciones expusieron la complejidad de su recuperación y la dificultad de superar la dependencia.
En el ámbito judicial, el músico enfrentó cargos por delitos relacionados con el consumo de drogas. La exposición mediática y los tratamientos públicos ayudaron a visibilizar los desafíos que enfrenta una figura pública con problemas de adicción. Durante ese periodo, mantuvo contacto con sus excompañeros, aunque no regresó a la banda de manera permanente.
La vida de Adler siguió ligada a la música. Retomó su carrera artística y volvió a los escenarios, aunque sin alcanzar la fama de sus primeros años con Guns N’ Roses. En mayo de 2025, realizó una presentación de “It’s So Easy” en el M3 Rock Festival de Columbia, Maryland. Ese regreso al escenario mostró su capacidad de reinventarse y su determinación para seguir activo en la industria musical.

El legado de Steven Adler
Steven Adler dejó una huella indeleble en el rock internacional. Su paso por Guns N’ Roses influyó en generaciones de músicos y fanáticos. Appetite for Destruction permanece como uno de los discos más vendidos y emblemáticos del género. La historia de Adler es también la de un hombre que enfrentó adversidades personales y logró reconstruir su vida.
De acuerdo con American Songwriter, la trayectoria de Adler resume los extremos del éxito en la industria musical: desde la cima del reconocimiento hasta el desafío de la rehabilitación. Su legado sigue vivo en cada interpretación y en el recuerdo de una época en la que el rock dominó la cultura popular.
Hoy, a más de tres décadas de su debut, el nombre de Steven Adler simboliza la pasión, el talento y la resiliencia. Su historia inspira y advierte sobre los riesgos del éxito y la importancia de la recuperación personal.