La gente sale y se acerca a una tienda de campaña proporcionada por los servicios de emergencia para los residentes cuyos apartamentos se han quedado sin calefacción durante las temperaturas bajo cero, durante el ataque de Rusia a Ucrania, durante una noche de invierno en Kiev, Ucrania. 17 de enero de 2026. REUTERS/Thomas Peter

La situación en Kiev se ha agravado tras una nueva serie de bombardeos rusos, que han afectado gravemente los servicios básicos en la capital ucraniana. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, advirtió este viernes que la condición en la ciudad es “extremadamente difícil”, con cortes masivos de suministro eléctrico y calefacción que afectan a miles de residentes. Klitschko ha pronosticado que la crisis podría agudizarse si los ataques continúan, e insistió en su recomendación a quienes tengan posibilidad de abandonar la ciudad, invitándolos a considerar esa opción.

Según el último balance ofrecido por Klitschko, 1.940 edificios de gran altura permanecen sin calefacción desde los ataques registrados entre el 9 y el 20 de enero. Las zonas más afectadas, como Pechersk y Solomianski, se encuentran en la orilla izquierda del río Dniéper. El Ayuntamiento de Kiev recordó que, desde hace una semana, ha habilitado varios “puntos calientes”, también denominados “Puntos invencibles” por el Gobierno ucraniano. Estos búnkeres cuentan con calefacción, alojamiento para pernoctar y productos de aseo, como respuesta a temperaturas que han alcanzado los -15°C.

“A los residentes, les digo con sinceridad: la situación es extremadamente difícil y puede que este no sea el momento más difícil al que nos vamos a enfrentar”, declaró Klitschko. Si bien el funcionario no pidió una evacuación generalizada, reiteró su mensaje habitual durante los meses invernales: “Quienes aún tengan opciones para salir de la ciudad, donde existan fuentes alternativas de energía y calefacción, no las descarten”.

El alcalde estimó que, solo en enero, más de 600.000 personas han dejado la ciudad. Esta cifra, explicó en declaraciones anteriores al Kyiv Independent, se basa en el análisis de las facturas de teléfonos móviles de los residentes. Sin embargo, la administración regional no ha confirmado oficialmente este dato.

Por otra parte, la compañía estatal Ukrenergo informó este viernes de nuevos cortes de luz en la mayor parte del país. La empresa admitió que el suministro “se ha complicado significativamente” por las secuelas de los ataques a gran escala contra las infraestructuras eléctricas. Ukrenergo señaló que “el sistema eléctrico aún se está recuperando de los daños” y que “los equipos están operando al límite de su capacidad”, ya que las estaciones no afectadas soportan una sobrecarga considerable. Como medida de urgencia, la compañía ha implementado cortes programados para estabilizar el sistema y prevenir interrupciones mayores en el futuro.

El vapor de agua se eleva desde los sistemas de calefacción autónomos de los edificios residenciales durante un apagón y temperaturas gélidas después de que una infraestructura civil crítica fuera alcanzada por ataques con misiles y drones rusos, en Kiev, Ucrania, el 19 de enero de 2026. REUTERS/Vladyslav Sodel

Polonia suministra a Ucrania cientos de generadores y un nuevo paquete militar

El Gobierno polaco enviará en los próximos días un cargamento de equipos eléctricos y de calefacción para contribuir a paliar la crisis energética que atraviesa Ucrania a raíz de los continuos ataques rusos contra su infraestructura, mientras prepara un paquete de ayuda militar valorado en unos 250 millones de euros. El envío incluirá 379 generadores eléctricos y 18 calefactores procedentes de la Agencia de Reservas Estratégicas. Según informó Piotr Łukasiewicz, encargado de negocios de Polonia en Ucrania, estos equipos se destinarán a las regiones más afectadas por los ataques a infraestructuras civiles y energéticas.

De acuerdo con Łukasiewicz, el operativo se amplía con la coordinación del traslado de 447 generadores adicionales financiados por la Unión Europea (UE), que se sumarán a otros 90 equipos adquiridos por el Ayuntamiento de Varsovia para donación en la región de Kiev. En la capital ucraniana, cerca de dos mil edificios de viviendas permanecían sin calefacción este viernes, en uno de los inviernos más fríos de los últimos años en el país.

Un residente camina en bicicleta por una calle nevada en un gélido día de invierno, en medio del ataque ruso a Ucrania, en Kiev, Ucrania, el 23 de enero de 2026. REUTERS/Gleb Garanich

Por otro lado, Varsovia prepara su 47º paquete de ayuda militar a Ucrania, con un valor estimado de entre 220 y 250 millones de euros, conformado por munición y piezas de repuesto, cuyo envío se prevé en las próximas semanas. El ministro de Bienes del Estado de Polonia, Wojciech Balczun, señaló este viernes durante el Foro Económico Mundial de Davos que el país ha proporcionado desde el inicio de la invasión rusa en 2022 una suma aproximada de 21.000 millones de euros en ayuda a Ucrania, lo que representa el 6,7 % de su PIB.

Balczun detalló que este monto incluye unos 1.000 millones de euros en equipo militar, situando a Polonia como “uno de los mayores donantes del mundo” en términos relativos. Además, subrayó que más del 70 % de la asistencia ha sido aportada por ciudadanos polacos, quienes han brindado alojamiento y ayuda material a los refugiados.

La población civil ucraniana afronta actualmente una situación crítica por los bombardeos sistemáticos contra la infraestructura eléctrica, con cortes masivos de luz y calefacción que mantienen a millones de personas en condiciones de vulnerabilidad ante las bajas temperaturas.

(Con información de Europa Press y EFE)