
El vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, perdió protagonismo y se encuentra actualmente aislado del presidente Rodrigo Paz en medio de disputas de poder que surgieron apenas diez semanas después de la asunción del nuevo gobierno.
Lara no consiguió reunir una convocatoria significativa el jueves para conmemorar los 17 años del Estado Plurinacional de Bolivia, fecha instaurada durante el mandato de Evo Morales (2006-2019) y tradicionalmente celebrada con actos masivos.
Los analistas interpretaron la iniciativa como un intento de mostrar fortaleza política. En contraste, Paz minimizó la efeméride y trasladó el feriado al viernes para fomentar el turismo.
De perfil popular en redes sociales por su lucha contra la corrupción y con pasado como capitán de policía, Lara se distanció públicamente de Paz y se declaró opositor “constructivo”, asegurando que no forma parte del Gobierno.
El quiebre más notorio ocurrió el pasado fin de semana, cuando Paz viajó de forma sorpresiva a Paraguay sin delegar sus funciones a Lara, pese a lo dispuesto por la Constitución.

En su lugar, el mandatario emitió un decreto para gobernar a distancia utilizando medios digitales, decisión que fue cuestionada por diversos sectores y está bajo revisión de la Corte Constitucional.
Lara, quien también preside la Asamblea Legislativa, rechazó la medida y la calificó de “inconstitucional”. Durante su discurso del jueves, cuestionó al titular del Ejecutivo y las decisiones de su administración.
“El poder no es eterno. Rodrigo Paz, el poder no es para siempre. Así como el pueblo te subió el pueblo también te puede bajar”, expresó en referencia a la jornada que recuerda la inclusión de las 36 naciones indígenas en la Carta Magna.
En contraposición y de regreso en Bolivia, Paz defendió su labor como presidente en el exterior: “No estamos generando ningún proceso ilegal. A mí lo que me corresponde es representar al país y las nuevas tecnologías permiten esa representación”.
La falta de coordinación entre ambos mandatarios genera preocupación sobre la gobernabilidad. El ex presidente y líder de la fuerza Libre, Jorge “Tuto” Quiroga, expresó su parecer sobre la puja entre Paz y Lara: “Si te casaste con el diablo, administra el infierno y entiéndanse”.
El analista político Gustavo Pedrazas advirtió que estas disputas impactan en el funcionamiento del Legislativo, ya que Lara no está dedicando tiempo a sus funciones como presidente de la Asamblea. Pedrazas afirmó que el vicepresidente quedó con una posición política “disminuida”.
“Si nos quedamos los cinco años, los cinco años va a tener que soportarme Rodrigo Paz, pues hecho de corrupción que detecte será denunciado, no voy a callar”, sostuvo Lara dando por oficializada su decisión de fiscalizar la gestión del presidente a lo largo de todo su mandato en Bolivia.
En ese sentido, Lara formalizó su postura el 24 de diciembre, autodefiniéndose como “oposición, pero oposición constructiva”. Anteriormente, el vicepresidente acusó a Paz de “gobernar para los ricos” y de “juntarse con corruptos”.
(Con información de Associated Press)