La casa en donde operaba la banda

Luego de que la Justicia recibiera una denuncia anónima contra un hombre en silla de ruedas, acusado de vender droga frente a un jardín de infantes en Merlo, esta semana se concretó su captura.

La operación policial se llevó a cabo solo después de sumar pruebas como seguimientos encubiertos, imágenes y vigilancia de compradores. Estas fueron resultado de las denuncias anónimas de los vecinos que alertaron sobre un constante flujo de personas y disturbios en la zona.

Fue así que las autoridades determinaron que el joven señalado, pese a su discapacidad motriz, realizaba en persona las entregas y cobraba cada paquete. De hecho, al momento de ser detenido, los efectivos secuestraron dosis de cocaína ya fraccionadas, una balanza de precisión, dinero en efectivo y teléfonos celulares, elementos que la policía considera claves para avanzar en la investigación.

Según la información publicada por Primer Plano Online, el allanamiento fue ordenado por el juez de Garantías Gustavo Robles, tras haber recibido un pedido de la Fiscalía N° 9 de Morón. Así, quedó aprobado el procedimiento que se llevó a cabo durante la madrugada del miércoles en una finca cercana a la esquina de Doblas y Martín Rodríguez, en la localidad de Libertad.

La casa del acusado quedaba frente a un jardín de infantes

De esta manera, se concretó la captura de los tres sujetos acusados de formar parte del negocio ilícito: el hombre en silla de ruedas, su madre y su tío. Finalmente, los detenidos quedaron a disposición del fiscal Emiliano Rodríguez Reggiani, bajo cargos de tenencia ilegal de estupefacientes con fines de comercialización.

Desarticularon una banda de narcomenudeo en La Matanza y Merlo: hay siete detenidos

El despliegue de la Policía Bonaerense en La Matanza y Merlo logró desarticular una organización criminal dedicada al narcomenudeo tras arduas tareas de inteligencia y seguimiento. Así, el “Operativo La Banda del Fondo” dejó como resultado siete detenidos, la incautación de casi tres mil envoltorios de cocaína y un narcotraficante muerto.

Según confirmaron fuentes allegadas al caso a Infobae, en la etapa final del operativo, los investigadores emplearon tecnología de vigilancia aérea para identificar a los sospechosos que custodiaban y vendían drogas en el descampado conocido como “La Tosquera”. Se trataba de un terreno de aproximadamente 30 hectáreas delimitado por espejos de agua y vegetación, escenario previo de violentos conflictos territoriales entre bandas.

Durante la irrupción policial, al percatarse de la presencia de los efectivos, varios integrantes de la banda intentaron huir saltando al agua. Uno de ellos, de nacionalidad paraguaya, se sumergió y no resurgió a la superficie. Un equipo táctico de buzos, asistido por una embarcación neumática, encontró luego el cuerpo, pero a pesar de las maniobras de reanimación cardiopulmonar, el hombre murió.

Parte de la droga secuestrada en los allanamientos

Por este hecho, intervino el fiscal de Homicidios y Averiguación de Causales de Muerte, Diego Rulli, quien ordenó la toma de declaraciones testimoniales para esclarecer lo ocurrido. A pesar de esto, las autoridades no dispusieron medidas contra los oficiales que participaron en el operativo.

La investigación se inició el 30 de septiembre, desarrollándose con tareas encubiertas, registros visuales y seguimientos coordinados por la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de la Delegación La Matanza y la UFI Nº 14, a cargo de los fiscales Matías Folino y Fernando López. El Juzgado de Garantías Nº 4, bajo la dirección del juez Fernando Pinos Guevara, autorizó las órdenes de allanamiento.

Las acciones se ejecutaron en dos fases. En la primera, realizada en la madrugada en Virrey del Pino, se efectuaron once allanamientos en los que se incautaron marihuana y cocaína fraccionada, armas, una máquina para contar billetes y vehículos relacionados con la banda.

Allí, se arrestó al presunto jefe de la organización, B. G. L., paraguayo de 30 años; a la guardadora D. R. I. M., también paraguaya, de 41 años; y a una joven argentina señalada como integrante activa, G. E. A., de 25 años. Además, dos sospechosos más quedaron imputados por su vínculo con las áreas de ocultamiento de la droga.

Solo tres de los siete detenidos continúan tras las rejas

La segunda etapa, en Libertad y Pontevedra (Merlo), derivó en la aprehensión de otros cuatro integrantes: C. A. J., paraguayo de 22 años, involucrado en la venta; S. E. A., argentino de 24 años; D. T. D., argentina de 23 años, encargada de tareas de observación (“satélite”); y R. M. A., paraguayo de 29 años, señalado como “soldadito”.

Entre los elementos secuestrados figuran 36 ladrillos de marihuana, 2.342 gramos de cocaína distribuidos en 2.941 envoltorios, dos pistolas calibre nueve milímetros (una con pedido de secuestro por robo), municiones de calibre nueve milímetros y .22, 25.000 pesos argentinos y 100 dólares estadounidenses, cuatro vehículos, doce teléfonos celulares, balanzas de precisión y una máquina contadora de billetes. Los agentes también hallaron documentación relevante para la causa.

De los siete detenidos, permanecen tras las rejas solo tres, mientras que cuatro recuperaron la libertad aunque continúan imputados. Asimismo, determinaron que la organización, integrada por argentinos y paraguayos, contaba con una estructura definida de jefes, vendedores, custodios (“soldaditos”) y funciones de vigilancia (“satélites”), y disponía de puntos de venta protegidos por guardianes armados, quienes portaban incluso armas de alto poder de fuego.