La ajedrecista iraní y francesa Mitra Hejazipour posa para una fotografía en la Federación Francesa de Ajedrez (FFE) en Asnières-sur-Seine, al norte de París, Francia, el 18 de enero de 2024 (EFE/YOAN VALAT)

Mitra Hejazipour, de 32 años y considerada una de las principales ajedrecistas de Irán, narró cómo viven sus allegados bajo la represión del régimen iraní tras las protestas en todo el país.

La mujer, que empezó a jugar el juego de tablero a sus seis años con su padre, recurre día a día a las redes sociales para informarse sobre las manifestaciones en su país, aunque enfrenta grandes dificultades para comunicarse con sus familiares debido al corte de internet impuesto por la República Islámica.

Hejazipour se exilió en Francia hace cinco años tras participar sin velo en una competencia en Moscú. En una entrevista concedida a la agencia AFP en París, donde promociona su autobiografía, describió este inicio de 2026 como “muy angustiante” por las protestas y la represión.

No he podido contactar con mi familia en Irán desde hace diez días porque internet y el teléfono están cortados”, explicó la deportista. No obstante, logró hablar con una amiga que trabaja en un hospital, quien le describió una situación crítica: numerosos heridos de bala, especialmente en los ojos, y muchas muertes. La médica, según la ajedrecista, estaba tan afectada que apenas podía hablar del tema: “Estaba tan deprimida que le costaba hablar”.

“Es muy difícil dormir o comer. Pero resistimos”, confesó Hejazipour, quien mantiene la esperanza de que “el sacrificio de los iraníes” no sea en vano.

 La ajedrecista iraní y francesa Mitra Hejazipour posa para una fotografía en la Federación Francesa de Ajedrez (FFE) en Asnières-sur-Seine, al norte de París, Francia, el 18 de enero de 2024 (EFE/YOAN VALAT)

La deportista consideró que los días del régimen iraní están contados, convencida de que “el pueblo está cada vez más movilizado y lleno de ira”. La ajedrecista, nacionalizada francesa y campeona nacional en 2023, sostuvo: “Podría ser mañana, o dentro de un año, pero estoy segura de que el régimen caerá pronto. No puede seguir así.”

Hejazipour describió a Reza Pahlavi, hijo del último sah de Irán exiliado en Estados Unidos y opositor al régimen, como una “figura unificadora” con capacidad para “acompañar al pueblo iraní en la transición y en el establecimiento de un sistema democrático”.

La ajedrecista expresó que cada día, al despertar, revisa el teléfono con la esperanza de que “(el líder supremo Ali) Khamenei esté muerto, que el régimen haya caído y que podamos volver a un Irán libre”.

Como muchos iraníes en el exilio, la campeona de ajedrez Mitra Hejazipour recurre a las redes sociales para informarse sobre las protestas antigubernamentales en su país, aunque enfrenta grandes dificultades para comunicarse con sus familiares debido al corte de internet impuesto por la República Islámica.

El 8 de enero, el régimen del ayatolá Khamenei interrumpió todas las comunicaciones en respuesta a la oleada de protestas, inicialmente motivadas por el aumento del costo de vida y que se transformaron en un movimiento contra el régimen instaurado tras la revolución de 1979.

Organizaciones de derechos humanos verificaron miles de manifestantes muertos a manos de las fuerzas de seguridad, y algunos cálculos elevan la cifra hasta 20.000 fallecidos.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei (REUTERS)

En medio de este panorama, en el libro “La jugadora de ajedrez”, que se publica esta semana en Francia, Hejazipour buscó narrar su dura infancia en Mashhad, la segunda ciudad más grande de Irán, y su trayectoria como niña prodigio del ajedrez.

“Muy pronto intuí que el ajedrez sería un bálsamo para aliviar mi dolor, mi escudo contra las incertidumbres de la vida”, escribe la deportista en su autobiografía.

Hejazipour relata que en 2019 sintió la necesidad de abandonar Irán, un país donde ya no se sentía en casa. “Me imaginé arrancándome el velo, pisoteándolo, desgarrándolo, quemándolo”, recuerda sobre el gesto que realizó durante el campeonato mundial en Moscú en diciembre de 2019, cuando se negó a participar con el velo obligatorio impuesto por la República Islámica.

La ajedrecista cuenta que fue bien recibida en Francia y conoció a personas “maravillosas”, aunque reconoce que no ha sido sencillo reconstruir su vida en el anonimato tras haber sido una figura reconocida en Irán. Residente en la capital francesa, Hejazipour fundó una asociación que busca inspirar a mujeres a practicar el ajedrez como “una herramienta de empoderamiento”.

(Con información de AFP)