
La reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos volvió a situarse en el centro del debate político en Venezuela, luego de que una fracción del Parlamento reclamara acceso al texto del proyecto y planteara que los cambios deben permitir la entrada de empresas petroleras internacionales para reactivar una industria clave para la economía del país. La primera discusión de la iniciativa está prevista para esta semana en la Asamblea Nacional, dominada por el chavismo.
El partido Un Nuevo Tiempo (UNT), que cuenta con siete diputados en la Asamblea Nacional, sostuvo que la eventual reforma debe crear condiciones atractivas para la inversión privada, en un contexto marcado por la falta de capital, el deterioro de la infraestructura y años de caída sostenida en la producción de crudo.
“La industria petrolera venezolana requiere una alta dosis de inversión y hoy el país no la tiene”, afirmó el vicepresidente de UNT, Luis Emilio Rondón, durante una conferencia de prensa.
Rondón subrayó que, para revertir la crisis del sector, es “indispensable que participen las empresas petroleras del mundo”, y defendió la necesidad de “abrir las compuertas a la iniciativa privada y disminuir la voracidad fiscal”. En ese sentido, señaló que el petróleo sigue siendo propiedad del Estado venezolano, pero insistió en que el país puede “soberanamente buscar reglas claras que permitan mejorar el rendimiento de la industria sin asfixiarla”.

Recordó que la reforma petrolera impulsada en 2006, bajo el gobierno de Hugo Chávez, introdujo cambios tributarios y contractuales que “produjeron la fuga de importantes empresas petroleras del país”. A su juicio, el nuevo debate legislativo representa “una oportunidad vital” para recuperar la confianza del sector privado y avanzar hacia un manejo “transparente y técnico” del principal recurso del país.
Sin embargo, más allá del respaldo conceptual a una apertura del sector, varios diputados advirtieron que aún desconocen el contenido concreto del proyecto.
Henrique Capriles Radonski, legislador de la fracción parlamentaria Libertad, afirmó que el texto de la reforma no ha sido distribuido entre los diputados.
“Todavía no tenemos el proyecto de lo que sería la reforma de la ley de hidrocarburos”, dijo durante una transmisión en su cuenta de X, al tiempo que cuestionó la velocidad con la que el oficialismo busca avanzar en la discusión.
Capriles advirtió que el país no conoce “el alcance de todo el tema petrolero” ni los detalles de los nuevos acuerdos energéticos que estaría negociando el régimen de Delcy Rodríguez. Como ejemplo, mencionó el reciente anuncio de ingresos por 300 millones de dólares derivados de la venta de crudo venezolano, cifra divulgada por la cúpula chavista, poco después de que la Casa Blanca informara sobre un entendimiento energético con Caracas valorado en 500 millones de dólares.
“Ese ingreso debe traducirse de inmediato en un aumento del salario mínimo y de las pensiones”, sostuvo Capriles, al recordar que ambos se ubican en torno a los 40 centavos de dólar mensuales.
En la misma línea, Rondón afirmó que el proyecto de reforma “no ha sido distribuido” formalmente y exigió que el texto sea entregado para poder “incorporar elementos adicionales” orientados a la recuperación económica y a una mejor gestión del sector energético. “No tenemos en las manos el alcance definitivo de las pretensiones del Ejecutivo nacional”, remarcó.
Del lado chavista, el titular de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, aseguró que la reforma busca “favorecer y proteger la inversión extranjera” y adelantó que es “muy probable” que el Parlamento inicie esta semana la primera de las dos discusiones requeridas para la aprobación de la ley.
(Con información de EFE)