En 2008, Maru Botana atravesó el golpe más duro de su vida: la muerte de su sexto hijo, Facundo, cuando apenas tenía seis meses de vida. Con el tiempo, la reconocida cocinera logró abrir su corazón y, frente a las cámaras, reflexionó sobre el dolor, el duelo familiar y el modo en que sus seres queridos atravesaron la pérdida. En una charla íntima con Sofía Calvo para HISPA, Maru volvió a recordar esa etapa y compartió la frase clave que le dijo la doctora del bebé tras su fallecimiento.
“Nadie se quedó con la marca de la tristeza. Lo siguieron viviendo y fue un tema recontra hablado. Hicimos de todo. Hoy, hasta los que vinieron después hablan de la muerte de Facu”, explicó Maru, dejando en claro que, en su familia, el dolor nunca fue un tema tabú. La cocinera, recordando las palabras de su marido Bernardo, reafirmó: “Ninguno se quedó como tallado, con una tristeza… No, lo elevaron. Fue el día de la primavera. Entonces, Berni también un día les dijo: ‘No está bueno que lo recuerden a Facu llorando en este día. A él no le va a gustar que le pase eso’. Y quedó ahí. Es un tema súper abierto en nuestra familia, en nuestra vida”.
La cocinera recordó que el proceso no fue sencillo. “Fue difícil porque les pasó a mis viejos, se murió en la casa de ellos. Y a ellos sí creo que les quedó como una marca muy fuerte. Por más que lo hablábamos”, explicó frente a la cámara.

En ese camino de sanación, la frase de la doctora que atendía a Facundo se volvió clave para entender y procesar la pérdida. “Después, también ese trabajo de metafísica… Me decía la doctora: ‘Era obvio que se iba a morir cuando vos no estés. Él buscó el momento para soltar’“, recordó la reconocida cocinera. Y continuó: “Era muy difícil. Yo no sentí culpa de haberlo dejado, pero sí esa sensación de todo lo que me había pasado antes, de cosas raras, de no haberlo escuchado, quizás”.
El duelo fue colectivo y cada integrante de la familia vivió su propio proceso. “El más grande mío me dijo: ‘¿Por qué lo dejaste?’”, comentó Botana. La pregunta, profunda y desgarradora, la llevó a reconfigurar su mirada sobre lo sucedido. “En realidad, también la pensé del lado que por ahí fueron las mejores manos donde lo dejé. Quizás si me hubiera pasado a mí allá, habría sido mucho peor que se hubiera muerto con mis padres. Para mí fue como saber que habían hecho todo”, analizó ante recordar cómo atravesó aquel episodio con su familia.
Calvo sumó una reflexión sobre lo imprevisible de la situación, y Maru coincidió: “Mi papá era médico, entonces también lo trato de revivir. Fue durísimo, pero me quedó la conciencia de que se hizo todo, que tenía que suceder. No fue una situación que hubiéramos dicho: ‘Uh, che, lo podríamos haber evitado’. No”.

La periodista indagó sobre las causas y Maru confirmó: “Fue muerte súbita”. La explicación, directa y sin rodeos, cerró el relato y dejó en evidencia el dolor, pero también el aprendizaje y la fortaleza que la familia construyó en torno a la pérdida.
Con el correr de los años, Maru convirtió la ausencia de Facundo en una historia compartida, en un diálogo abierto y en un recuerdo que, lejos de quedar anclado en la tristeza, se eleva con cada primavera. La cocinera eligió transformar el duelo en amor y en una enseñanza para sus hijos y para quienes la siguen, mostrando que, aun en los momentos más difíciles, la palabra, la familia y la resiliencia pueden ser un refugio y un faro.