
Panamá será sede, entre el 27 y el 30 de enero, del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, organizado por CAF –banco de desarrollo de América Latina y el Caribe– en alianza con el Gobierno panameño.
El evento, que tendrá como jornadas centrales el 28 y 29 de enero, marca la segunda vez que el país acoge este encuentro regional de alto nivel, en un esfuerzo por posicionarlo como una plataforma permanente de diálogo económico, político y empresarial para la región.
La agenda del foro incluye la participación de varios jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz; el presidente de Ecuador, Daniel Noboa; el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo; y el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness.
También figura el presidente electo de Chile, José Antonio Kast. A ellos se suman autoridades multilaterales y figuras del ámbito económico global, como el director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica, Rafael Mariano Grossi, y la secretaria general de la UNCTAD, Rebeca Grynspan.

Además de los mandatarios en ejercicio, el foro contará con la presencia de expresidentes y exministros de Hacienda y Economía de distintos países de la región, lo que amplía el alcance político del encuentro y permite incorporar miradas retrospectivas sobre reformas fiscales, manejo de deuda, políticas sociales y estrategias de crecimiento aplicadas en décadas recientes.
El evento busca consolidarse como un espacio regional de referencia para discutir los principales desafíos económicos de América Latina y el Caribe, en un contexto marcado por menor crecimiento global, presiones fiscales, fragmentación geopolítica y transición energética.
De acuerdo con la agenda preliminar, los temas centrales girarán en torno a la estabilidad macroeconómica, el crecimiento sostenible, la gestión responsable de la deuda pública, la eficiencia del gasto y la atracción de inversión de largo plazo.
Uno de los primeros paneles abordará el “Panorama Económico de América Latina y el Caribe: entre la estabilidad y el crecimiento”, con la participación de ministros de Finanzas y Economía de países como Panamá, Uruguay, Jamaica, Ecuador, Perú, Trinidad y Tobago y Granada.
La discusión se enfocará en cómo preservar los avances sociales logrados en los últimos años sin comprometer la sostenibilidad fiscal, en un entorno de tasas de interés más altas y menor margen de maniobra presupuestaria.
Otro eje relevante será la transición energética y el papel de la región en la economía verde global. Paneles dedicados a energías limpias, descarbonización y cadenas de valor de minerales críticos reunirán a ejecutivos de empresas del sector energético, representantes de organismos multilaterales y autoridades regulatorias.
El objetivo es analizar cómo América Latina puede avanzar hacia modelos productivos más sostenibles sin limitarse a la exportación de materias primas.
El foro también incluirá debates sobre vivienda social como motor de desarrollo, financiamiento de largo plazo, banca comercial, filantropía estratégica y deporte como política pública de inclusión.
En el ámbito social, se discutirán mecanismos para reducir el déficit habitacional, que en la región supera los 50 millones de viviendas, así como modelos innovadores de financiamiento, articulación público-privada y diseño urbano sostenible.

En el componente empresarial, figuran como expositores líderes de compañías y gremios de la región, entre ellos ejecutivos de Copa Airlines, Coca-Cola Latinoamérica, Siemens Energy, InterEnergy, Grupo COX, Ron Santa Teresa y Alquería, así como representantes de organizaciones empresariales como la Confederación de la Producción y del Comercio de Chile, la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia y el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior. Estos paneles abordarán temas como inversión productiva, infraestructura, blended finance, capital emprendedor y alianzas público-privadas.
Desde la perspectiva del sector privado, la agenda contempla espacios para discutir cómo movilizar capital de largo plazo hacia proyectos productivos, qué marcos regulatorios son necesarios para mejorar el perfil riesgo-retorno de las inversiones y cómo alinear la inversión privada con las prioridades públicas. También se analizarán experiencias regionales en financiamiento de infraestructura, banca de desarrollo y esquemas de garantías.
La elección de Panamá como sede responde, en parte, a su papel como hub logístico y financiero regional, así como a su plataforma de conectividad aérea y marítima.
Para el Gobierno panameño, el objetivo es consolidar el foro como un evento recurrente que coloque al país en el mapa de los grandes encuentros económicos internacionales, en una lógica similar a la que cumple Davos para Europa y el Foro Económico Mundial.
La edición de 2026 busca dar continuidad a la realizada el año anterior y fortalecer una marca regional que trascienda coyunturas políticas.

En ese sentido, la presencia de mandatarios de distintos signos ideológicos y de líderes empresariales de múltiples sectores apunta a proyectar el foro como un espacio plural de discusión técnica, más que como una vitrina política.
Desde CAF, el foro es concebido como una plataforma para articular políticas públicas, financiamiento e inversión privada en un momento en que la región enfrenta desafíos simultáneos en crecimiento, empleo, sostenibilidad ambiental y cohesión social.
La entidad multilateral ha señalado que el diálogo entre gobiernos, empresas y organismos internacionales es clave para construir consensos mínimos sobre reformas estructurales y prioridades de desarrollo.
El programa también incluye sesiones paralelas orientadas a innovación, transformación digital, educación y competitividad, con énfasis en el papel de la tecnología para mejorar la productividad y la inclusión. Estos temas reflejan una agenda más amplia que busca ir más allá de la coyuntura macroeconómica y abordar factores estructurales del desarrollo regional.