El hallazgo de un contenedor vacío flotando en el Golfo Nuevo sorprendió a vecinos y autoridades de Puerto Madryn, en la provincia de Chubut, durante la tarde del lunes 19 de enero. El incidente, que involucró a un contenedor tipo reefer de 20 pies, movilizó a la Prefectura Naval Argentina y generó un operativo para su resguardo y posterior retiro, según reportaron medios locales.

Según medios locales, el episodio se produjo cuando fuertes ráfagas de viento afectaron la zona portuaria, especialmente el área del muelle Almirante Storni. La Administración Portuaria de Puerto Madryn informó que el contenedor, vacío y destinado a cargar pescado congelado de un buque, se encontraba sobre un semirremolque en tareas operativas. La intensidad del viento desplazó la estructura metálica, que cayó al agua desde el Sitio N° 3 del muelle.

La caída del contenedor activó de inmediato los protocolos de seguridad de la Prefectura Naval Argentina, que desplegó personal y móviles hacia la zona del incidente. Según fuentes oficiales, la marea arrastró el contenedor hasta la costa, donde quedó encallado frente a las instalaciones del Club Náutico Atlántico Sud, un área utilizada frecuentemente por deportistas y vecinos para actividades recreativas junto al mar.

El hallazgo generó sorpresa entre los residentes de Puerto Madryn, que observaron la estructura flotando y luego varada cerca del club náutico. Fotografías y videos del episodio circularon rápidamente en redes sociales y medios locales, aumentando el interés por conocer las causas y consecuencias del hecho.

De acuerdo a los primeros partes oficiales, la intervención de Prefectura permitió constatar que el contenedor no representó peligro para las personas ni para el medio acuático. Tampoco se registraron afectaciones a la navegación ni episodios de contaminación en el Golfo Nuevo, según indicaron fuentes de la fuerza de seguridad.

Personal de la Prefectura Naval Argentina intervino para asegurar la estructura y prevenir riesgos en la zona costera

La Administración Portuaria de Puerto Madryn señaló que el viento es un factor habitual en las operaciones del muelle y que las tareas suelen desarrollarse bajo condiciones climáticas adversas. Sin embargo, se inició una investigación para determinar si existió alguna falla en los sistemas de enganche del contenedor o si las ráfagas, de intensidad inusual, superaron las previsiones habituales.

El contenedor, que permaneció vacío durante todo el incidente, estaba preparado para ser cargado con pescado congelado proveniente de un buque atracado en el muelle. La estructura se desplazó del camión que la transportaba y cayó al agua luego de ser alcanzada por el viento, de acuerdo a la información brindada por la Administración Portuaria.

La Prefectura Naval Argentina mantuvo bajo custodia la estructura mientras permaneció encallada en la costa, cerca del club náutico. Personal del club colaboró en la primera contención del contenedor, asegurando la estructura para evitar que continuara moviéndose y representara un riesgo para embarcaciones o personas en la zona de bajada al agua.

El protocolo de seguridad incluyó la evaluación de riesgos para la comunidad y el ambiente. Según medios locales, la empresa propietaria del contenedor fue notificada de su responsabilidad para proceder al retiro de la unidad, previsto para la mañana del martes. Las tareas de remoción debían realizarse conforme a los protocolos habituales para la extracción de objetos encallados, evitando daños al ecosistema costero y a las infraestructuras del club.

Las autoridades portuarias y de seguridad remarcaron que el incidente no provocó daños materiales ni heridos, y que la operatoria de rescate se desarrolló sin contratiempos. La Presencia de vientos fuertes en la región de Puerto Madryn es habitual en ciertos períodos del año, motivo por el cual las autoridades examinan los procedimientos de carga y transporte para identificar posibles mejoras.

Las fuentes consultadas por medios locales confirmaron que la estructura metálica no generó contaminación ni vertidos al mar, ya que se encontraba vacía y sin contenidos peligrosos. Tampoco se registraron interferencias para la navegación en las inmediaciones del muelle ni en la zona de actividades recreativas junto al club náutico.

El hecho impulsó a la Administración Portuaria y a la Prefectura a revisar los sistemas de seguridad y los protocolos de amarre y transporte durante jornadas con pronóstico de vientos intensos. Según medios locales, se evalúa la posibilidad de introducir modificaciones en los procedimientos para reducir la probabilidad de incidentes similares en el futuro.

El contenedor continuó bajo custodia en la costa hasta su retiro definitivo, mientras las autoridades portuarias y de seguridad concluyeron las tareas de evaluación y aseguramiento del área afectada por el episodio.