
El ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Fernando Aramayo, afirmó el lunes en Davos (Suiza) que, tras el acuerdo entre su país y Estados Unidos para restablecer las relaciones diplomáticas, el Gobierno boliviano apuesta a que ambas naciones repongan embajadores durante este año. El canciller realizó las declaraciones en una entrevista con EFE, en el marco de su participación en el Foro Económico Mundial (WEF).
“El tema de reponer embajadores es algo de lo que hemos hablado. Así como en Bolivia necesitamos un proceso legislativo, también se necesita en Estados Unidos. Apostamos a que se pueda dar este año”, expresó Aramayo, quien participa por primera vez en el encuentro internacional que se celebra en la localidad alpina.
El ministro recordó que ambos países restablecieron las relaciones diplomáticas después de más de quince años y destacó, en ese contexto, la reciente visita a Bolivia del vicecanciller estadounidense Christopher Landau. Según Aramayo, ese acercamiento permitió avanzar de manera rápida en la agenda bilateral.
“En corto tiempo se logró materializar un conjunto de colaboraciones. Naturalmente hemos definido ya una agenda de corto plazo para poder trabajar algunos aspectos que tienen que ver con agricultura, minería, tecnología, seguridad. En ese marco ya venimos trabajando entre los equipos norteamericano y boliviano”, explicó.
El canciller señaló que este nuevo escenario se inscribe en un proceso más amplio de redefinición de la política exterior boliviana. Aramayo sostuvo que el país se encuentra “relanzando su política exterior”, la cual, según afirmó, tendrá “un componente de seguridad fundamental”. En ese sentido, abogó por una política internacional que, en sus palabras, “nunca más esté tutelada por intereses externos”.

En relación con el contexto regional, Aramayo consideró que los países de Sudamérica deberían avanzar hacia esquemas de cooperación más estrechos en materia de seguridad. El ministro planteó la necesidad de explorar mecanismos conjuntos que incluyan a varias naciones de la región. “En opinión del canciller boliviano, los países sudamericanos deberían aspirar a colaborar en materia de seguridad regional, mediante alguna fórmula o mecanismo en el que no solamente Chile y Bolivia, sino también Perú, Argentina y Brasil, tomen un rol protagónico y fundamental”, señaló.
Aramayo remarcó que los desafíos actuales superan las capacidades de respuesta de los Estados de manera individual. “El tema del crimen organizado, de los narcoestados, son temas que ya no pueden ser superados por los Estados de forma individual”, recalcó, al referirse a los problemas de seguridad que afectan a distintos países de la región.
El jefe de la diplomacia de Bolivia también se refirió al estado de las relaciones bilaterales con Chile. En ese punto, destacó la mejora del vínculo entre ambos países y mencionó el deseo del presidente boliviano, Rodrigo Paz, de asistir a la investidura del mandatario electo chileno, José Antonio Kast. No obstante, Aramayo subrayó que esa aproximación no modifica la postura histórica de Bolivia. “No va a renunciar a su reivindicación marítima”, afirmó el canciller, al aludir al reclamo boliviano de una salida soberana al océano Pacífico.
(Con información de EFE)