Un hombre de 29 años fue asesinado en Máximo Paz, partido bonaerense de Cañuelas, tras un violento enfrentamiento entre grupos de vecinos en el barrio Altos Verdes. Más tarde, familiares y allegados a la víctima atacaron a la Policía y prendieron fuego dos patrulleros.

La disputa, que tuvo lugar este sábado, derivó en el ataque a balazos de Marcelo Raful y desencadenó serios disturbios con la intervención de la Policía, según reportaron medios locales.

Marcelo Raful, la víctima, fue atacado a balazos

De acuerdo con información brindada por la Secretaría de Seguridad de Cañuelas, Raful y los presuntos agresores participaron en un encuentro durante la noche anterior al hecho. La situación se agravó al día siguiente, cuando se desató una pelea en San Luis al 100, donde se registraron disparos de arma de fuego. Según NacPop Cañuelas, la víctima habría recibido varios disparos en el pecho y falleció poco después en el hospital local.

Las primeras investigaciones policiales indican que existía un conflicto de larga data entre dos familias vecinas, con antecedentes de ruidos molestos y agresiones verbales. El altercado del sábado escaló hasta convertirse en una pelea física en la vía pública, en la cual se utilizaron armas blancas y armas de fuego.

Uno de los detenidos por el homicidio

La Policía del Destacamento de Máximo Paz llegó al lugar tras ser alertada por vecinos. Al intentar detener a los sospechosos, los efectivos enfrentaron la resistencia de un grupo numeroso de personas y se escucharon nuevas detonaciones. La fuerza de seguridad ingresó al domicilio señalado, efectuó disparos disuasivos y logró la aprehensión de Isaac Ariel Peralta, de 23 años, y Yoel Axel Soriano, de 25, ambos domiciliados en la localidad.

Sin embargo, la violencia no cesó tras las detenciones. Familiares y allegados de la víctima agredieron a los policías y arrojaron piedras y otros objetos contundentes contra los móviles oficiales. Además, dos patrulleros, una camioneta Toyota Hilux y un Renault Logan, fueron incendiados y destruidos por completo durante los disturbios. La Policía debió montar un operativo para proteger a los detenidos y evitar que sean agredidos.

El clima en el barrio permanecía tenso luego del homicidio, con refuerzo de la custodia policial e intervención del cuerpo de Infantería para prevenir represalias.

La causa quedó caratulada como “Homicidio” y está a cargo de la UFI N° 2 de Cañuelas, mientras que la investigación continúa para esclarecer el origen exacto de la disputa y las responsabilidades penales por los hechos y los incidentes posteriores.

Algunas versiones mencionan una posible relación entre el enfrentamiento y disputas internas vinculadas a la tribuna del club Banfield local, aunque este dato no fue confirmado oficialmente.

Los dos sospechosos fueron detenidos tras un allanamiento

En cambio, el municipio de Cañuelas emitió un comunicado en el que puntualizó que “el crimen fue el resultado de un enfrentamiento intrafamiliar”. Los primeros datos recabados indican que la víctima y los presuntos autores habrían compartido un encuentro durante la noche anterior.

Por otro lado, la Secretaría de Seguridad comunal repudió los hechos de violencia registrados: “Este accionar resulta absolutamente injustificable. La agresión contra los servidores públicos y la destrucción de bienes del Estado constituyen hechos graves que afectan al conjunto de la comunidad. Tanto el Gobierno Municipal como el Gobierno de la Provincia realizan un esfuerzo permanente, con recursos provenientes de los contribuyentes, para sostener y fortalecer el parque automotor destinado a la seguridad ciudadana”.

“Esperamos que la Justicia actúe con celeridad identificando y sancionando a los responsables de la destrucción del patrimonio público”, cierra el comunicado.