El programa “+Hogares con BNA” otorgó 21.500 créditos hipotecarios durante 2025

Durante 2025, el Banco Nación ocupó un lugar central en la dinámica del sistema financiero argentino al registrar un incremento del 53% en su cartera de préstamos, superando el índice inflacionario del año y consolidando su posición entre los principales actores del crédito en el país. Este desempeño se produjo en un contexto de reordenamiento financiero, donde la entidad estatal amplió su balance, ajustó procesos internos y reforzó su presencia comercial.

Según datos oficiales, el crecimiento de los préstamos en moneda extranjera constituyó uno de los motores principales del avance de la entidad. El stock de estos créditos aumentó 124%, con especial foco en sectores exportadores y grandes empresas. Voceros del banco explicaron que este impulso permitió dotar de liquidez a segmentos clave de la economía vinculados al comercio exterior.

En el rubro de financiamiento a familias, la línea hipotecaria se convirtió en uno de los ejes de la reactivación de la demanda. Bajo el programa “+Hogares con BNA”, el Banco Nación se transformó en la entidad líder en la colocación de créditos para vivienda en todo el sistema, adjudicando 21.500 préstamos por un total de $2,4 billones. Esto representó una participación del 49,5% sobre el total de hipotecas otorgadas a nivel nacional.

La entidad atribuyó parte de su crecimiento a la digitalización de trámites y procesos. Según la información oficial, la reducción del plazo promedio entre la solicitud y el desembolso de los préstamos pasó de aproximadamente 200 días a menos de 50. Además, el 40% de los nuevos tomadores de créditos fueron clientes que se incorporaron a la base de la entidad durante el último año. Este dato refleja un avance en el acceso al crédito y en la captación de nuevos segmentos de usuarios.

En el segmento de banca personas, el producto “+Autos” introdujo un esquema de financiación para la compra de vehículos que no requirió la presencia física en sucursales. Mediante una red de más de 1.400 concesionarios, la entidad financió la adquisición de más de 11.300 automóviles, alcanzando así una participación de mercado superior al 20% en esta modalidad.

La transformación digital también tuvo impacto en las operaciones cotidianas. Durante 2025, el Banco Nación modificó su modelo de atención, lo que se tradujo en una caída del 20% en las operaciones presenciales en sucursales y del 30% en las transacciones en cajeros automáticos. Al mismo tiempo, las operaciones digitales aumentaron un 20% en términos interanuales.

La aplicación “BNA+” se consolidó como una herramienta clave en la estrategia de digitalización. Según cifras provistas por la entidad, la app obtuvo una valoración de 53 puntos y permitió la apertura online de 333.000 cajas de ahorro en dólares, lo que generó un incremento del 29% en el stock de este tipo de cuentas. El Banco Nación también avanzó en la digitalización del pago de transporte público, alcanzando 70% de participación en pagos realizados con VQR y superando los 560.000 viajes diarios gestionados a través de este sistema.

En materia de solidez patrimonial, la entidad reportó una reducción significativa en el índice de irregularidad de su cartera, que descendió al 2,5% en septiembre de 2025, tras ubicarse en 12% al inicio del período de gestión. Según la información oficial, la calificadora FIX SCR otorgó a el Banco Nación la máxima calificación local de largo plazo: “AAA(arg)”.

Durante el año, la entidad estatal intervino en la renovación de convenios con el sector público en un contexto de mayor competencia con la banca privada. El 96% de los empleados estatales que utilizaban servicios bancarios mantuvo su relación con la institución, lo que contribuyó a consolidar una base de más de 15 millones de personas y 180.000 empresas clientes.

De cara a 2026, el Banco Nación proyecta avanzar con la digitalización integral del crédito para empresas y el lanzamiento de una nueva plataforma de banca digital. La entidad estatal sostiene que estos procesos permitirán acompañar las necesidades de financiamiento de los distintos sectores productivos y afianzar su rol en la intermediación financiera.