El BCRA compró más de USD 500 millones en lo que va de 2026. REUTERS/Agustin Marcarian

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) aceleró a fondo con el objetivo de acumular reservas internacionales a comienzos de 2026. En lo que va de enero, compró más de USD 500 millones y, a fin de mantener esa dinámica, recurre a las compras dentro y fuera del mercado, así como a la entrega de cobertura cambiaria a los inversores privados.

A lo largo de las últimas nueve ruedas, el BCRA adquirió un total de USD 562 millones y las tenencias brutas ascienden a USD 44.646 millones. Las cifras llamaron la atención de los analistas ya que, en algunas ruedas, se superó ampliamente el 5% del volumen diario negociado en el Mercado Libre de Cambios (MLC) que había fijado la autoridad monetaria para hacerse de divisas.

A modo ilustrativo, la entidad conducida por Santiago Bausili se hizo de USD 187 millones, monto que se traduce en casi el 70% de los USD 268,8 millones que se operaron en el MLC. En paralelo, el tipo de cambio mayorista se mantuvo estable e incluso a la baja durante las últimas jornadas. Esto apunta que el Central habría realizado compras por fuera del canal mayorista.

“La combinación de un volumen operado reducido, la magnitud de las compras del Central y el dólar a la baja sugiere que las compras se habrían concretado mediante operaciones en bloque, una modalidad prevista dentro de la actual ‘fase de remonetización’“, remarcó un informe de Portfolio Personal Inversiones (PPI).

En tanto, los analistas sostuvieron que si bien la acumulación de reservas es positiva, “hay un detalle que no debemos perder de vista: el BCRA compra dólar spot, en buena medida, porque a la par ofrece cobertura al sector privado”. “La contracara del sector privado incrementando su long en futuros y dólar link es un BCRA que incrementa su short, vendiendo futuros y títulos dólar link que tiene en cartera. En este último caso, volvió a destacarse el incremento de los volúmenes operados a fines de diciembre y comienzos de enero, particularmente en las LELINKs de enero, lo que sugiere nuevamente presencia oficial”, explicaron.

En concreto, el Banco Central avanza con la venta de contratos de futuros y bonos atados a la evolución del dólar. Es decir, aumenta su posición vendedora, apostando a que el precio no suba tanto y, de esta manera, busca mantener a raya el tipo de cambio actual.

Un reporte de la consultora Outlier detectó que «parte de la compra [de divisas] fue por fuera de pantalla (block trades) porque el volumen del MLC bajó muchísimo (la mitad que en ruedas recientes) y de haber habido participación del BCRA hubiera representado el 70% del total de operaciones (USD 265 millones)“.

“Lo curioso es que, aun comprando esos volúmenes, el BCRA parecía presente en el mercado de LELINKs para contener la cotización, vendiendo cobertura”, sumaron desde la firma de análisis económico.

Y agregaron: “Con lo cual, lo referido anteriormente sobre la estrategia oficial sigue vigente, y reforzado ahora con los mayores rendimientos en pesos convalidados por el Tesoro. La combinación de cobertura barata y mayores diferenciales de tasa en pesos es el combo elegido para desalentar la demanda privada de divisas y alentar la oferta, todo de cara al trilema de política económica que caracteriza este arranque de 2026: acumular reservas, retomar la desinflación y recuperar el dinamismo de la actividad”.

Por su parte, Emilio Botto, jefe de Estrategia de Mills Capital Group, consideró que “la desaceleración del tipo de cambio de las últimas semanas está asociada a un cambio en la dinámica de cobertura del mercado. La presión cambiaria viene de la búsqueda de cobertura y hoy esa cobertura se canaliza por tres vías: compra de dólar spot, contratos de futuros o bonos dollar linked«.

“En las últimas ruedas se observaron volúmenes inusualmente altos en futuros del A3 y en bonos dollar linked con vencimiento en enero, lo que sugiere que hubo suficiente oferta de instrumentos para satisfacer la demanda de cobertura y descomprimir la presión sobre el tipo de cambio», acotó.

La proyección oficial estima que las compras de divisas podrían ubicarse entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones a lo largo de 2026, en función del nivel de remonetización que experimente la economía. Según lo detallado por Bausili, la velocidad con la que se incrementen las reservas dependerá de la demanda de dinero y de la liquidez disponible en el mercado de cambios durante el año.

El presidente BCRA, Santiago Bausili, aspira a comprar entre USD 10.000 millones y USD 17.00 millones en 2026. EFE/Lenin Nolly

El BCRA también mantiene bajo observación el volumen de dólares adquiridos en el mercado. Las compras diarias no deben superar el 5% del monto total operado en el mercado cambiario, con la finalidad de evitar alteraciones en la dinámica habitual. En algunos días recientes, las adquisiciones puntuales superaron ese límite establecido, por lo que se presume que habrían sido por fuera del MLC. Esta opción había sido anticipada por la entidad al señalar que “podrá concretar compras en bloque que de otra manera podrían afectar el buen funcionamiento y la estabilidad del mercado”.

Un informe de Abeceb proyectó que “si la demanda de dinero converge hacia niveles comparables a los de 2017, el espacio potencial para remonetizar la economía ronda los USD 22.000 millones, creando condiciones para una acumulación relevante de reservas sin generar desequilibrios monetarios”.

“A diferencia de aquel período, hoy la cuenta corriente está equilibrada y las exportaciones son significativamente más altas, lo que amplía el margen para fortalecer reservas con recursos propios, siempre que se consolide la credibilidad externa y la relación con el FMI”, cerró el análisis.