
Los panameños podrían quedar más cerca de viajar a Estados Unidos sin visa.
En su conferencia de prensa de este jueves, el presidente José Raúl Mulino afirmó que Washington evalúa incluir al país en el Programa de Exención de Visas y sostuvo que esa gestión se da “a cambio de nada”, al señalar que Panamá cumple con criterios como el bajo porcentaje de rechazos, que ubicó en 4%, en línea con casos como el de Chile.
Mulino explicó que este indicador es uno de los elementos técnicos que Estados Unidos toma en cuenta para valorar el ingreso de un país al programa, y recalcó que Panamá mantiene un historial favorable en materia de control migratorio y cooperación bilateral.
Según el mandatario, la evaluación no responde a concesiones políticas ni a acuerdos paralelos, sino al cumplimiento de estándares previamente definidos por las autoridades estadounidenses.
Las declaraciones del presidente se produjeron días después de que el canciller panameño, Javier Martínez-Acha, confirmara que el tema fue abordado durante su reciente visita a Washington.
Tras reunirse con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, el jefe de la diplomacia panameña aclaró que se trata de una posibilidad en análisis y no de una decisión tomada.
Martínez-Acha subrayó que el diálogo se desarrolló en un ambiente fluido y respetuoso, con un reconocimiento al buen estado de las relaciones entre ambos países.
Realidad
El anuncio representa un cambio en las relaciones diplomática entre ambos países.
En 2025 las relaciones entre Panamá y Estados Unidos vivieron un periodo de tensión notorio debido a la creciente rivalidad geopolítica entre Washington y Pekín, con Panamá en medio del debate por su papel estratégico en el Canal y las inversiones chinas en el país.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó a sugerir públicamente que su país “recuperaría” el Canal de Panamá de lo que describió como una supuesta influencia china, una afirmación que el gobierno panameño rechazó, insistiendo en que el canal sigue siendo totalmente panameño y bajo su soberanía.
Además, en febrero de 2025 funcionarios estadounidenses recomendaron que Panamá debía reducir la influencia china alrededor de la vía interoceánica, lo que llevó al país a anunciar que no renovaría su participación en la Iniciativa de la Franja y la Ruta, un proyecto promovido por Beijing.
Estos intercambios tensos se dieron en un contexto de preocupaciones estadounidenses por la presencia de empresas chinas en infraestructura estratégica, aunque Panamá siempre defendió su política de soberanía y cooperación equilibrada.
Socio comercial
El canciller también indicó que Estados Unidos sigue siendo el principal socio histórico de Panamá y que existe interés en profundizar la cooperación en áreas como seguridad, lucha contra el crimen organizado y proyectos de infraestructura.
En ese contexto, la eventual inclusión en el programa de exención de visas aparece como una señal política relevante, aunque aún sin plazos definidos ni garantías de aprobación.
Mina en la agenda
Más allá del tema de la visa, Mulino dedicó parte de su conferencia a otro asunto clave de la agenda nacional: el futuro de la mina de cobre ubicada en Donoso, provincia de Colón.
El presidente informó que el proceso de análisis avanza con asesoría de expertos internacionales y confirmó que Chile enviará tres especialistas de la Corporación Nacional del Cobre (Codelco), quienes visitarán Panamá a partir del próximo 11 de marzo para aportar criterios técnicos.
La mina, operada hasta su cierre por la empresa canadiense First Quantum Minerals, quedó bajo control del Estado panameño tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia que declaró inconstitucional el contrato ley aprobado en 2023.

Desde entonces, el Gobierno ha evaluado distintos escenarios sobre su futuro, que incluyen un cierre técnico ordenado o la definición de un nuevo esquema de operación bajo reglas distintas a las del contrato anulado.
Mulino reiteró que cualquier decisión se tomará con base en criterios técnicos, ambientales y económicos, y no por presiones externas.
Recordó que la explotación de cobre ha sido históricamente un tema sensible en Panamá, tanto por su impacto ambiental y social como por su peso en la economía.
Antes de su cierre, la mina representaba cerca del 5% del producto interno bruto y una parte significativa de las exportaciones del país, lo que explica la complejidad del debate actual.
Viajes
En el ámbito internacional, el presidente también anunció una agenda de viajes inmediatos. Este viernes 16 de enero viajará a Paraguay para participar en actividades relacionadas con el Mercosur, del cual Panamá es Estado asociado.
El mandatario regresará al país el sábado y el domingo 18 de enero partirá hacia Suiza para asistir al Foro Económico Mundial.
Sobre Mercosur, Mulino señaló que Panamá busca fortalecer su vínculo con el bloque para ampliar oportunidades comerciales, atraer inversión y mejorar el acceso de productos panameños a los mercados del Cono Sur.

La participación en estos encuentros, explicó, forma parte de una estrategia para diversificar relaciones económicas en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y comerciales.
En Davos, el presidente prevé sostener reuniones con otros jefes de Estado, empresarios y representantes de organismos internacionales.
El objetivo, dijo, es reposicionar a Panamá como una plataforma logística, financiera y de servicios, y reforzar el mensaje de que el país apuesta por la estabilidad, el respeto al Estado de derecho y una inserción internacional pragmática.