La ministra de Asuntos Exteriores de Filipinas, Ma. Theresa P. Lazaro, y el ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, se estrechan la mano durante la firma de acuerdos bilaterales antes de su conferencia de prensa conjunta en Pasay City, Metro Manila, Filipinas, el 15 de enero de 2026 (REUTERS/Eloisa Lopez)

Japón y Filipinas firmaron este jueves un pacto de defensa que permitirá la provisión libre de impuestos de municiones, combustible, alimentos y otros suministros cuando sus fuerzas realicen entrenamientos conjuntos.

El acuerdo busca aumentar la disuasión frente a la creciente agresión de l régimen chino en la región y reforzar la preparación ante desastres naturales.

El ministro japonés de Exteriores, Toshimitsu Motegi, y la secretaria de Relaciones Exteriores de Filipinas, Theresa Lazaro, formalizaron el Acuerdo de Adquisición y Servicios Cruzados en Manila. Durante la ceremonia, Japón anunció asistencia adicional en seguridad y desarrollo económico a Filipinas, que incluye financiamiento para la construcción de refugios para botes de seguridad y la expansión del acceso a internet en provincias del sur del país.

Japón enfrenta crecientes tensiones políticas, comerciales y de seguridad con China, que reaccionó con enojo tras declaraciones de la primera ministra Sanae Takaichi sobre la posible intervención japonesa en caso de una acción militar china contra Taiwán.

Tanto el gobierno nipón como el filipino mantienen conflictos territoriales con Beijing en el mar de China Oriental y el mar de China Meridional, disputas que se han intensificado y amenazan con involucrar a Estados Unidos, aliado de ambos países.

“Ambos reconocimos el valor de promover el Estado de derecho, incluyendo la libertad de navegación y sobrevuelo, especialmente en el mar de China Meridional”, afirmó Lazaro tras la firma del acuerdo.

El ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, habla durante una conferencia de prensa conjunta con la ministra de Asuntos Exteriores de Filipinas (REUTERS/Eloisa Lopez)

Motegi afirmó que él y Lazaro, “coincidieron en continuar oponiéndose a los intentos unilaterales de cambiar el statu quo por la fuerza o la coerción en los mares de China Oriental y Meridional”, en alusión a la creciente presión marítima y aérea de Beijing.

El acuerdo logístico militar, que aún debe ser ratificado por el Parlamento japonés, representa el pacto de defensa más reciente entre Japón y Filipinas para profundizar su alianza de seguridad. Además de facilitar ejercicios conjuntos de combate, el acuerdo permitirá a ambos países responder conjuntamente a desastres naturales y participar en misiones de paz de las Naciones Unidas, según autoridades de ambas naciones.

En 2024, ambos países firmaron el Acuerdo de Acceso Recíproco, que autoriza el despliegue de fuerzas de uno u otro país en territorio aliado para ejercicios conjuntos, incluidos simulacros de fuego real. Ese pacto entró en vigor en septiembre.

Funcionarios de ambos países continúan negociando un acuerdo adicional para mejorar la seguridad de la información de defensa y militar altamente confidencial que ambos países podrían compartir en el futuro.

La ministra de Asuntos Exteriores de Filipinas, Ma. Theresa P. Lazaro, habla durante una conferencia de prensa conjunta con el ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi (REUTERS/Eloisa Lopez)

El presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., y el entonces primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, anunciaron en abril del año pasado en Manila el inicio de las negociaciones del Acuerdo de Adquisición y Servicios Cruzados. En esa oportunidad, Ishiba criticó las acciones agresivas de Beijing sin mencionar directamente a China y expresó: “Espero que nuestros dos países continúen trabajando estrechamente para lograr un Indopacífico libre y abierto basado en el Estado de derecho”.

Los enfrentamientos entre barcos guardacostas chinos y filipinos en el mar de China Meridional se han vuelto cada vez más hostiles durante el mandato de Marcos Jr, quien asumió la presidencia en 2022. Su predecesor, Rodrigo Duterte, promovió una política de acercamiento tanto con el líder chino, Xi Jinping, como con el líder ruso, Vladímir Putin.

Beijing reclama prácticamente toda la región del mar de China Meridional, donde reforzó su presencia con guardacostas y buques navales y construyó bases en islas artificiales para fortalecer sus pretensiones territoriales. Malasia, Vietnam, Brunéi y Taiwán también participan en los prolongados enfrentamientos por la soberanía en la zona.

(Con información de Associated Press)