
La industria argentina tuvo un duro golpe en el penúltimo mes del año pasado, o al menos eso sugieren los números. Según un informe publicado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), el uso de la capacidad instalada cayó de 62,3% en 2024 a 57,7% en 2025. Eso quiere decir que las fábricas trabajan con más del 40% de sus máquinas completamente frenadas.
Pero la situación es aun más crítica para algunas actividades en particular. De acuerdo al estudio, hay cinco rubros que operan con menos del 50% de su capacidad. El que peor momento atraviesa es el sector de “productos textiles”, que trabaja con apenas el 29,2% de sus máquinas encendidas. En 2024 su nivel de producción ya era bajo (48,2% de uso de capacidad instalada), pero en 2025 se desplomó.
En ese contexto, es imposible no pensar en lo que está pasando a nivel comercial. Es que el sector de textiles e indumentaria experimentó un crecimiento muy marcado de importaciones durante el 2025. De acuerdo a un informe de Fundación Pro Tejer, en los primeros diez meses del año pasado ingresaron al país 332.696 toneladas de mercadería, por un valor de USD 1.450 millones, lo que representa un incremento interanual del 89% en cantidades y del 61% en valores. “En gran medida, se debe a la desregulación del comercio exterior y la apreciación cambiaria que abarató aún más los productos”, señalaron desde la entidad.
Noticia en desarrollo