
Panamá cerró 2025 con una reducción cercana al 50% en los casos y defunciones por dengue en comparación con el año anterior, según datos oficiales del Ministerio de Salud.
El país registró 16,262 casos y 28 muertes, frente a los 32,361 contagios y 54 fallecimientos reportados en 2024, una caída que también se reflejó en la presión sobre el sistema hospitalario, con una disminución de 39% en las hospitalizaciones asociadas a la enfermedad.
La reducción se produjo en un contexto regional marcado por una caída significativa de la circulación del dengue en las Américas.

De acuerdo con el último informe epidemiológico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), hasta la semana epidemiológica 50 de 2025 se reportaron 4,362,955 casos sospechosos en la región, lo que representa una disminución de 67% frente al mismo periodo de 2024 y de 9% respecto al promedio de los últimos cinco años dengue.
En ese mismo periodo se confirmaron 1,653,805 casos, se notificaron 7,974 episodios de dengue grave y 2,173 muertes, con una letalidad regional de 0.050% dengue.
En Centroamérica y México, subregión a la que pertenece Panamá, la OPS reportó una reducción acumulada de 78% en los casos de dengue en comparación con 2024 y de 46% frente al promedio de los últimos cinco años, lo que ubica a Panamá dentro de una tendencia regional descendente, aunque con circulación activa del virus dengue
Las autoridades sanitarias panameñas atribuyen el descenso a la combinación de acciones de control vectorial, participación comunitaria y coordinación interinstitucional.
Según el Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud, más del 90% del control del dengue depende de la eliminación de criaderos en los hogares y comunidades, dado que la nebulización solo afecta al mosquito adulto y no a las larvas.
Durante 2025 se desplegaron operativos de eliminación de criaderos, jornadas de limpieza comunitaria, visitas casa por casa, campañas educativas en escuelas y la movilización de brigadas de voluntarios y estudiantes, como parte de estrategias nacionales para reducir la presencia del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, zika y chikungunya.

Vigilancia
En paralelo, Panamá comenzó a implementar nuevas herramientas de vigilancia epidemiológica apoyadas en tecnología.
En la región de San Miguelito, el segundo distrito más populo del país, se puso en marcha un plan piloto de vigilancia activa mediante una plataforma digital que permite a la ciudadanía reportar criaderos y casos sospechosos a través de mensajería instantánea, con el objetivo de acelerar la respuesta sanitaria y mejorar el seguimiento de brotes.
El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti. Sus síntomas más frecuentes incluyen fiebre alta, dolor intenso de cabeza, dolor detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos y malestar general.
En algunos casos puede presentarse erupción cutánea. Las formas graves de la enfermedad pueden provocar sangrados, dificultad respiratoria, compromiso de órganos y, en casos extremos, la muerte.

Circulación
La OPS advierte que la circulación simultánea de distintos serotipos del virus incrementa el riesgo de dengue grave. En 2025, Panamá figura entre los países que reportaron circulación de los cuatro serotipos (DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4), una condición que eleva la probabilidad de reinfecciones y complicaciones clínicas dengue.
A nivel regional, 46 países y territorios reportaron casos de dengue en 2025, lo que confirma que, pese a la reducción general, la enfermedad sigue siendo un problema de salud pública en las Américas. Solo en la semana epidemiológica 50 se notificaron 25,717 nuevos casos sospechosos y tres muertes, con una letalidad semanal de 0.012% dengue.

Especialistas en salud pública advierten que la disminución de casos no elimina el riesgo de rebrotes, especialmente en contextos de lluvias intensas, urbanización acelerada y deficiencias en el manejo de residuos y agua.
Por ello, insisten en la necesidad de mantener las medidas de prevención de forma sostenida, incluso en periodos de baja incidencia.
En Panamá, las autoridades reiteraron el llamado a la población a eliminar recipientes con agua estancada, tapar adecuadamente tanques y barriles, cambiar con frecuencia el agua de floreros y bebederos de mascotas, y acudir a los centros de salud ante síntomas compatibles con dengue, evitando la automedicación.