Las automotrices argentinas necesitan bajar la carga de impuestos para exportar vehículos. El mercado local no sostiene 10 plantas con un 70% de autos importados en las calles

La semana pasada se conocieron los datos oficiales del desempeño de la industria automotriz mexicana en 2025, que sufrió un retroceso del 0,9% en la producción de vehículos en sus plantas nacionales y una caída de exportaciones del 2,7% en relación a los números de 2024.

En el mismo período, la industria del automóvil en Argentina mostró números que mantienen esa misma relación de 3 a 1 en la caída de ambos rubros. La baja de producción fue del 3,1% y la merma en las exportaciones alcanzó el 10,8%.

Pero hay dos cuestiones que no se pueden comparar en ambos países: la escala industrial y el esquema impositivo que los gobiernos le dan a las automotrices para vender sus productos al exterior.

México es 8 veces más grande que la Argentina a nivel industrial, y si bien ve con preocupación la caída de ambos índices, esa variación no pone en peligro el negocio como sí podría pasarle a Argentina si no revierte la situación actual.

Las exportaciones argentinas se apoyan básicamente hoy en dos vehículos, las pick-up Toyota Hilux y Ford Ranger. Y tanto una marca como la otra admiten que mantener algunos mercados no es rentable en las condiciones actuales, pero pensando en el largo plazo prefieren hacer el esfuerzo de seguir apostando a que la situación se revierta entre 2026 y 2027.

Mexico exporta el 85% del total de la producción automotriz cada año. Argentina el 57%

Los números de México y Argentina

Las cifras de la industria argentina indican que en 2025 se produjeron un total de 490.876 automóviles, de los cuales 280.589 fueron al mercado de exportación, lo que implica un 57%. Dicho de otro modo, el 43% de todos los autos fabricados en las 10 plantas nacionales quedaron en el mercado interno.

Pero en México, el país con mayor producción automotriz en Latinoamérica por delante de Brasil, el total de autos fabricados fueron unos 3.953.000, de los cuales se exportaron 3.385.000 vehículos, lo que significa que el 85% de la producción automotriz fue para exportar.

Aunque eso no es algo que pueda ocurrir en la Argentina por su propia capacidad instalada, el camino que para los expertos debería seguir la industria automotriz es ése, el de exportar el 85% de lo que se produce en las plantas locales, especialmente ante un escenario desafiante como el actual a nivel mundial, donde la expansión de la industria china obliga a rediseñar el negocio para todos.

Entonces se cae en el problema que por repetido no deja de ser el “Talón de Aquiles” para los fabricantes argentinos: la carga impositiva que tienen los autos, tanto los que se venden, que hoy están afectados aproximadamente por el 50% de impuestos, como los que se exportan, donde el promedio de impuestos que pesan sobre cada unidad que se vende a otro país alcanza el 13 por ciento.

México tiene carga fiscal cero; Brasil tenía el 7%, ahora el 3% y camina hacia el 0% también en busca de ser más competitivo y aumentar el volumen de exportaciones. En tanto, la Argentina sigue teniendo el mismo arancel, en el que las retenciones directas son una parte cercana al 2,5% pero no la más importante.

“Ingresos Brutos es 7% de esos 13 puntos y no depende del Gobierno nacional. Es un impuesto provincial y es el más nos perjudica porque le pega directo al auto pero también a cada eslabón de la cadena de valor, a cada proveedor y sus proveedores”, explican desde las terminales automotrices.

Dos vehículos argentinos

Dos años clave

La expectativa de los industriales argentinos es que este año finalmente se eliminen las retenciones a la exportación y el impuesto a los débitos y créditos. Eso permitirá bajar de 13 a 10 puntos la “mochila de impuestos” que se exporta en cada auto, pero eso no es suficiente para ser más competitivos.

La especialización es el otro punto sobre el que se puede apoyar la industria automotriz nacional para crecer en las ventas al exterior.

Para fines de 2027 habrá al menos 6 pick-up argentinas vendiéndose a los países de la región. Hoy son básicamente las dos mencionadas anteriormente, Toyota Hilux y Ford Ranger. En el último semestre de 2025 se sumó Fiat Titano que recibió el complemento de Ram Dakota en diciembre.

Durante 2026 empezará a fabricarse en Córdoba la nueva Renault Niágara (camioneta compacta monocasco), de la que se espera exportar cerca del 70% de la producción, y en 2027 se inicia la fabricación de la nueva Volkswagen Amarok, que también tiene como objetivo principal ser un vehículo para exportar.

El Gobierno nacional, pero especialmente los de las provincias de Buenos Aires y Córdoba, donde están instaladas las plantas que fabrican esos vehículos, tendrán un rol esencial en contribuir a que esos proyectos industriales tengan éxito y permitan mantener las fuentes de trabajo directas e indirectas que representan las fábricas de autos.