Los guardaparques del Lanín se encontraron con fogatas y campamentos en espacios prohibidos

En plena emergencia ígnea que afecta a gran parte de la Patagonia, un grupo de guardaparques del Parque Nacional Lanín, en Neuquén, detectó que se encendía fogatas en varias zonas inhabilitadas para ese fin. Estas acciones ocurrieron en un contexto en donde los focos de incendio ya consumieron un centenar de hectáreas, dejaron miles de animales muertos y provocando la evacuación personas en varias provincias patagónicas. Actualmente, la más afectada es Chubut.

Los agentes de conservación del Lanín realizaron operativos intensificados en áreas lacustres y costas de lagos y ríos, lo que les permitió identificar a residentes y turistas que habían prendido fuego en sitios no autorizados. Además, identificaron a personas paseando perros, otra de las acciones prohibidas por el reglamento del parque.

Como respuesta, la intendencia labró actas de infracción para la aplicación de sanciones económicas que, según los datos publicados por el mismo portal, oscilan entre los 400.000 y los 6.000.000 de pesos. El monto varía de acuerdo con la gravedad de la falta y la reincidencia.

Lograron controlar 22 focos ígneos

En este sentido, las autoridades recalcaron la prohibición absoluta de hacer fuego fuera de los campings organizados y solicitaron la colaboración de guías y visitantes para denunciar cualquier situación irregular, recordando que las denuncias pueden realizarse aportando registros fotográficos o videos a la radioestación del parque.

En el Parque Nacional Nahuel Huapi, el equipo también detectó casos de fogones y acampes en sectores sensibles como Isla Victoria, playa Muñoz, el río Limay y el sector Confluencia. En estos sitios, considerados de alto valor ambiental y riesgo extremo de incendios, se aplicaron multas que parten desde los 2.000.000 de pesos y que pueden incrementarse dependiendo de la gravedad, el daño y la reiteración de la infracción.

Así estuvo la Ruta 40 en los últimos días

Mientras tanto, la lucha contra el fuego en Chubut se encuentra en una etapa clave. De los 32 focos detectados en la provincia, 22 fueron extinguidos gracias a un operativo que incluyó la labor de 295 brigadistas y la coordinación de múltiples organismos estatales.

En algunas localidades, como Epuyén y Cholila, estuvieron sin suministro eléctrico debido a los daños provocados sobre el tendido eléctrico. La restauración del servicio demandó el trabajo de 50 trabajadores de servicios públicos e infraestructura.

Las operaciones aéreas y terrestres se concentran en frentes críticos como Los Paredones, donde el incendio cruzó la Ruta Nacional 40 y avanzó hacia Laguna Las Mercedes. Además, se realizaban tareas de vigilancia permanente en infraestructuras clave como la Usina de la zona, la escuela de El Coihue y complejos turísticos cercanos al Lago Epuyén. Los brigadistas, en algunos casos, debieron retirarse temporalmente ante la reactivación de focos en zonas altas.

Animales muertos y áreas totalmente consumidas (Photo by Martin LEVICOY / AFP)

Por otro lado, el fiscal que investiga los incendios forestales en la provincia, Carlos Díaz Mayer, explicó que la investigación se centra en determinar quiénes estuvieron en el área donde comenzó el fuego, ubicado en un paraje aislado entre la localidad del Oso y Puerto Patriada, a ocho kilómetros de este último balneario.

A la fecha hay más de 12 mil hectáreas afectadas y, si bien 22 de los 32 focos detectados ya se extinguieron, continúan los trabajos de más de 250 brigadistas en coordinación entre Nación y la Provincia. El Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF) informó que el fuego arrasó cerca de 11.970 hectáreas en áreas rurales cercanas a Epuyén, El Hoyo y otros sectores próximos.

La Justicia comprobó que los incendios comenzaron de forma intencional

El funcionario judicial precisó que, gracias al trabajo de peritos, se pudo delimitar el momento exacto del inicio del foco principal. “Es momentos antes de las 15 horas, 14:50 y algo, 14:40 y algo, por ahí vamos” del 5 de enero, relató Díaz Mayer. Un aparato especializado detectó gases propios de combustibles en el sitio, lo que llevó a los investigadores a concluir que se trató de dos focos y que la intencionalidad está bajo análisis.

Durante su exposición, el fiscal remarcó que el sitio afectado no era apto para fogatas ni asados y que se encuentra a 200 metros del único camino de acceso.