El mes próximo, el narcotráfico cumplirá más de 25 años de negocio ininterrumpido en la Villa 1-11-14. Sin embargo, la venta de cocaína en el Bajo Flores está lejos de su época máxima.
Las caídas, condenas y deportaciones de los grandes capos peruanos de la zona como “Marcos” Estrada González y su hermano “Pity”, “Ruti” Mariños y el temible “Dumbo” Maylli -que recibió una pena de 32 años en 2025 tras ser capturado en Perú-, así como la familia González, argentinos de orígen, apodados, “Los Marola”, redujeron fuertemente la actividad. Una fuente clave en la Justicia federal asegura: “El modelo clásico de negocios de la Villa 1-11-14 de vender droga y controlar el territorio ya no rinde tanto como antes. No hay tanta plata para pagarle a la tropa”.
De todas formas, algunas bandas de traficantes todavía sobreviven. El viernes pasado por la tarde, la Policía de la Ciudad arrestó a siete sospechosos en la manzana 9 del asentamiento. Les encontraron 700 gramos de cocaína, marcada con la figura de una medusa griega.

Dos de los sospechosos intentaron huir; otro fue visto en pleno pasamanos. Todos eran jugadores de escasa relevancia. Dos mujeres de la banda, en cambio, demostraron cierta jerarquía.
Mirta Enriqueta Nogales, de 47 años y nacionalidad argentina, fue sorprendida en un domicilio allanado mientras supuestamente fraccionaba la droga. Roxana Isabel Nogales, de 41, argentina también, entró al lugar en plena redada con su pelo recién platinado y comenzó a atacar a golpes a los policías de la Unidad Táctica de Pacificación de la zona junto a otra acusada, de acuerdo a un informe del caso. Así, ambas terminaron arrestadas.
El mismo informe asevera que ninguna de las Nogales registra antecedentes penales. Pero casi nadie empieza de cero en el Bajo Flores. El narcotráfico en el barrio suele ser un negocio de atrevidos, o de contactos. “Dumbo” Maylli Rivera, que trasladó su operación dealer al barrio Padre Mugica de Villa Lugano, era hijo de un viejo tercera línea de la banda de Estrada González.
Roxana Isabel, precisamente, tiene un vínculo directo con la banda de Maylli Rivera: de acuerdo a documentos judiciales, fue la novia del peruano Arturo Andia Ormeño, uno de sus lugartenientes clave en el manejo del negocio.

Andia Ormeño fue detenido en mayo de 2021, semanas después de la batalla campal en la zona que reveló el poder de su jefe, con su negocio custodiado por jóvenes sicarios y dealers armados -algunos de ellos menores de edad- que habían copado varias torres en la zona.
La División Operaciones del Área Metropolitana Sur de la Policía Federal Federal Argentina le había seguido el rastro a Arturo hasta encontrarlo en la avenida Perito Moreno al 300, en la misma cuadra donde ubica el domicilio registrado de las Nogales.
Las filmaciones encubiertas complicaron particularmente a Andia Ormeño. Lo mostraron, por ejemplo, rodeando a “Dumbo” en su anillo de custodia, mientras el capo caminaba vestido en un gamulán junto a otros pistoleros.

“En otro video agregado al mismo sumario, podemos ver cómo Andia Ormeño saca un arma de un automóvil Ford Focus de color azul”, asegura un documento del caso. “Cabe destacar que el vehículo mencionado fue seguido por personal de la Brigada”, sigue el documento.
El Focus fue hallado en la zona donde cayó el lugarteniente de “Dumbo”. “Fundamentalmente, se pudo determinar que estaba a nombre de Roxana Isabel Nogales, que es la pareja de Andia Ormeño, con quien vivía en el momento y que fue encontrada al momento del allanamiento», continúa el documento.
Andia Ormeño fue condenado a 14 años de cárcel en noviembre de 2023 por el Tribunal Oral Federal N°8 junto a una decena de miembros de la banda de “Dumbo”. Su entonces novia no fue parte de la condena.