La inflación lleva varios meses acelerando en la Argentina -según los datos oficiales del Indec-, pero las expectativas marcan un camino en sentido opuesto. Según las consultoras que consulta el Banco Central en su Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mantendrá un camino a la baja en los primeros meses del 2026. De hecho, advierten que en febrero perforará nuevamente el piso del 2%, algo que no ocurre desde agosto del año pasado.
Ahora bien, cuando se analizan las expectativas a largo plazo, se encuentra una situación diferente. Para los especialistas, la inflación continuará desacelerando, pero lo hará a bajo ritmo. Tal es así, que la inflación proyectada en el último REM para todo 2026 duplica a la estimada por el Gobierno nacional en el Presupuesto 2026. En detalle, los expertos consultados por el BCRA calculan que el IPC avanzará 20,5% este año, mientras que el Estado nacional proyecta un 10,1%.
Siguiendo la lógica de cada caso, se podría decir que el Gobierno espera que la inflación sea de un dígito ya en 2027, pero de acuerdo al REM, las expectativas del sector privado son diferentes. De acuerdo a lo informado por el Banco Central, los especialistas anticipan una inflación de 12,7% para 2027 y de 9,5% para 2028. Es decir que, de confirmarse las perspectivas, habrá que esperar dos años más para tener inflación de un solo dígito.
Por supuesto, se trata solo de expectativas, que luego pueden cumplirse o no. Es usual que los mismos referentes del mercado modifiquen sus cálculos a la alza o a la baja conforme vaya evolucionando la economía. Lo que sí está claro, es que no se espera una aceleración de precios y hay confianza en el Gobierno en que el objetivo de la inflación de un dígito finalmente se cumplirá.
Qué más se espera para los próximos años
Además de la inflación, los especialistas que consulta el Banco Central responden en relación a sus expectativas de otras variables económicas. Una de ellas, es el tipo de cambio, o en otras palabras, a cuánto estará el dólar en el futuro.
De acuerdo al último REM, se espera que el dólar mayorista cierre el 2026 en un valor de $1.753, lo que implicaría un salto de $269 respecto al valor proyectado para este mes ($1.484). Mirando más hacia adelante, el mercado prevé que el dólar cerrará el 2027 en $1980.
Otra variable que admite un análisis de largo plazo es la tasa de interés. En este caso, se toma en consideración la tasa TAMAR, que se define como la tasa promedio ponderado por monto, correspondiente a depósitos a plazo fijo de 30 a 35 días de plazo de 1.000 millones de pesos o más. El mercado espera una baja progresiva de la tasa nominal anual a lo largo del 2026, lo que la llevaría de 28,1% en enero a 21% en diciembre de este año.
Para más adelante proyectan una continuidad de la tendencia decreciente, pero a un ritmo mucho menor. En 2027, estiman, la TNA cerraría en 15,8%.
En cuanto al nivel de actividad, el REM también refleja una mejora gradual en las proyecciones. Para 2026, los analistas esperan un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) de 3,5%, con un avance más moderado hacia 2027, cuando la economía se expandiría 3,2%.
En ese marco, el REM funciona como una hoja de ruta de las percepciones del mercado, más que como una proyección cerrada. Las estimaciones reflejan un escenario de mayor previsibilidad macroeconómica, con variables clave que tenderían a ordenarse de manera gradual. Sin embargo, los propios informes oficiales aclaran que estos cálculos están sujetos a cambios y dependen de la evolución de factores internos y externos. La dinámica de los precios, el ritmo de la política monetaria y el comportamiento del tipo de cambio serán determinantes para validar o corregir estas expectativas a lo largo del tiempo.