
Cinco integrantes de una banda narcofamiliar que operaba en barrio Villa Alberdi de la ciudad de Córdoba fueron detenidos tras un procedimiento de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA). El operativo, realizado luego de varios meses de investigación, incluyó siete allanamientos simultáneos en viviendas ubicadas a pocas cuadras entre sí.
Fuentes oficiales precisaron que cuatro domicilios funcionaban como puntos de venta y los otros tres eran resguardos de la droga y del dinero.
Durante los registros, se incautaron 323 dosis de cocaína, 19 plantas de cannabis sativa, una motocicleta y $2.151.000 en efectivo, además de distintos elementos relevantes para la causa.

La organización estaba conformada por tres hombres de 60, 42 y 30 años y dos mujeres de 36 y 18 años, todos mayores de edad que, de acuerdo a la investigación, compartían vínculos familiares y de vecindad.
Sobre la situación legal de los implicados, se confirmó que tres de los detenidos tenían antecedentes por violar la Ley Nacional de Estupefacientes.

La Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico de Feria ordenó el traslado de los detenidos a sede judicial, manteniéndolos a disposición de la justicia provincial. Se investiga si existen más personas implicadas en la red dedicada a la comercialización de drogas en la zona.

Megaoperativo antidrogas en el conurbano bonaerense
Un megaoperativo desplegado por la policía bonaerense en los partidos de La Matanza y Merlo resultó en la detención de siete personas, la confiscación de casi 3.000 dosis de cocaína y el fallecimiento de un narcotraficante que intentó huir arrojándose a un espejo de agua en un descampado.
El procedimiento, denominado Operativo La Banda del Fondo, desmanteló una organización dedicada al narcomenudeo en el conurbano bonaerense. Como consecuencia de la abrupta muerte, la fiscalía de Homicidios, a cargo de Diego Rulli, tomó intervención inmediata para esclarecer las circunstancias.
En la fase final del operativo, que contó con la colaboración de buzos tácticos y una embarcación tipo gomón, la policía recuperó el cuerpo del hombre de nacionalidad paraguaya. Pese a las maniobras de reanimación cardiopulmonar, la víctima murió en el lugar. El Ministerio Público Fiscal ordenó la recepción de testimonios y no dispuso medidas contra los oficiales actuantes.
La operación se ejecutó en dos etapas. Primero, durante la madrugada, se allanaron once domicilios en Virrey del Pino, donde se capturó al presunto jefe de la banda, B. G. L., un ciudadano paraguayo de 30 años, junto con otra guardadora de drogas identificada como D. R. I. M., también paraguaya, y la argentina G. E. A., de 25 años. Además, los investigadores arrestaron a dos implicados que operaban en sitios de ocultamiento de estupefacientes.
La segunda fase transcurrió en las localidades de Libertad y Pontevedra. Mediante drones, los agentes detectaron a varios sujetos realizando tareas de venta y custodia en un predio conocido como “La Tosquera”, de extensas 30 hectáreas rodeadas de vegetación y espejos de agua —un sitio que registraba antecedentes por disputas territoriales entre bandas rivales.
Ante la irrupción policial, los implicados huyeron hacia el descampado e intentaron ocultarse en el agua. Dos fueron capturados en el acto, mientras que un tercero, el mencionado extranjero, desapareció bajo la superficie. Finalmente, cuatro personas adicionales quedaron aprehendidas: el paraguayo C. A. J., de 22 años; el argentino S. E. A., de 24; D. T. D., argentina de 23 que operaba como satélite; y R. M. A., paraguayo de 29 años, identificado como “soldadito” o satélite.

La investigación —que comenzó el 30 de septiembre tras labores encubiertas, seguimientos, grabaciones y el uso de tecnología con drones— permitió confirmar la existencia de una estructura criminal fragmentada en roles definidos: jefes, guardadores, vendedores y “soldaditos”. Fuentes del caso confirmaron a Infobae que los puntos de venta estaban protegidos por vigilantes armados, contando algunos con armas de alto poder de fuego.
Durante los allanamientos se incautaron 36 ladrillos de marihuana, 2.342 gramos de cocaína en 2.941 envoltorios, dos pistolas calibre 9 milímetros —una de ellas robada—, cartuchos de 9 mm y .22, además de 25.000 pesos argentinos, 100 dólares estadounidenses, cuatro vehículos, doce teléfonos celulares, balanzas de precisión y una máquina contadora de billetes.
Participaron en el operativo la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de la Delegación La Matanza junto con la UFI N.º 14 —bajo la dirección de los fiscales Matías Folino y Fernando López— y el Juzgado de Garantías N.º 4, encabezado por el juez Fernando Pinos Guevara. De los siete detenidos, cuatro recuperaron la libertad posteriormente, aunque permanecen imputados dentro de la investigación judicial.