El pago de amortización de capital y renta de bonos Globales y Bonares y las repercusiones financieras de la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro por un grupo comando de los Estados Unidos -para ser juzgado por narcoterrorismo en ese país- fueron los acontecimientos que marcaron el pulso del mercado.
El BCRA consiguió USD 3.000 millones por medio de un REPO (préstamo garantizado con activos) con bancos internacionales, de los cuales unos USD 2.000 millones fueron adquiridos por el Tesoro para honrar los pagos del viernes 9. El impacto sobre reservas de esta operación fue muy limitado.
Esta noticia no se reflejó en las valuaciones, ya que la crisis venezolana incrementó la aversión al riesgo en los mercados internacionales y perjudicó el desempeño de los activos domésticos.
En el panorama cambiario, la plaza asimiló rápido el nuevo esquema de bandas, con el regreso del Banco Central como actor de la demanda, con compras en las cinco ruedas operativas. En este sentido, las cotizaciones exhibieron bajas marginales, en parte por un volumen de oferta sostenido y también por el accionar del Tesoro (con ventas puntuales de contado) y ventas de contratos de futuros por parte del BCRA, para contener cualquier volatilidad.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires quedó en los 3.089.461 puntos, con una pérdida semanal de 1,2% en pesos, y de 0,4% medido en dólar “contado con liquidación”, debido al leve retroceso semanal de esta paridad, ahora en los 1.533 pesos.
En Wall Street, los ADR de compañías argentinas vinculadas al sector energía sufrieron amplias bajas debido a las expectativas negativas para los precios internacionales del crudo y derivados, luego de confirmado que Venezuela pasará a ser proveedor principal de las refinerías de los EE. UU. El ADR de YPF cayó casi 7% semanal, debajo de USD 34, mientras que Pampa Energía descontó 9%; Central Puerto, un 4%, y Vista Energy, más de 5 por ciento.
Los bonos en dólares -pago de amortización de capital e intereses mediante- tuvieron una baja marginal, con un riesgo país que ascendió nueve puntos básicos, a 566 unidades.
“La reacción de los precios al anuncio del REPO por USD 3.000 millones del BCRA con bancos -con una tasa anual del 7,4%, un plazo de 372 días y respaldado por los Bonar 2035 y 2038— fue de corta duración. Si bien la operación había sido ampliamente anticipada antes de los pagos de bonos en moneda dura del 9 de enero, el mercado terminó cerrando con pérdidas moderadas, pese al impacto inicialmente favorable del titular», definió un reporte de Adcap Grupo Financiero.
“La demanda estacional de pesos, que suele incrementarse en diciembre, tendería a revertirse durante la segunda quincena de enero y en febrero. Aun así, con una inflación proyectada cercana al 20% para 2026, los rendimientos en pesos siguen siendo elevados en términos reales. En este escenario, el principal desafío para el equipo económico pasa por extender la vida promedio de la deuda, tanto en moneda local como en dólares, aprovechando un 2026 que, al menos en el plano político, se presenta sin sobresaltos relevantes” afirmó Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital.
“La captura y posterior juicio del presidente Maduro en Venezuela por parte de EEUU podría reconfigurar no sólo la región en términos geopolíticos sino también el mercado del petróleo, commodity cada vez más relevante para las cuentas externas de Argentina ante el incesante desarrollo en Vaca Muerta. Los factores con impacto sobre cuentas externas serán clave este año, con el objetivo explícito del BCRA de acumular reservas netas, fundamental para la reducción del riesgo país y la vuelta al mercado internacional», sintetizó el Grupo SBS.
Compras del BCRA y baja del dólar
El Banco Central estuvo activo con compras de divisas en el mercado de contado durante toda la semana, donde se mantuvo firme el volumen de operaciones, en torno a los 500 millones de dólares.
La entidad se alzó con compras totales por USD 218 millones, mientras que las reservas internacionales brutas crecieron en USD 1.297 millones, a USD 44.396 millones, debido a la liquidación de divisas de la privatización de las represas hidroeléctricas del Comahue por unos USD 700 millones (acreditado en cuentas del Tesoro) más el remanente de la operación de REPO.
El dólar mayorista cerró a 1.465 pesos. “En la semana que acaba de finalizar el tipo de cambio mayorista registró una baja de $10 (-0,7%), contra una suba de $20 (+1,4%), registrada en la semana anterior”, precisó Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio.
El régimen de bandas cambiarias estableció para el viernes pasado un límite superior en los $1.537,58, por cuanto el tipo de cambio oficial quedó a 72,58 pesos o 5% de esa marca de libre flotación.
El dólar al público quedó ofrecido a $1.490 para la venta en el Banco Nación. En la semana restó cinco pesos, desde los $1.495 del viernes 2. El Banco Central informó que en entidades financieras el dólar minorista promedió $1.483,19 para la venta y $1.439,77 para la compra.
Después de tocar un piso en los 1.495 pesos el viernes, el dólar blue terminó operado a $1.505 para la venta. En la semana el dólar informal descontó 35 pesos o 2,3 por ciento.