FOTO DE ARCHIVO. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ofrece una rueda de prensa tras la firma de la declaración sobre el despliegue de la fuerza posterior al alto el fuego en Ucrania durante la llamada cumbre de la

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, aseguró este miércoles que su país está cumpliendo plenamente con las condiciones que se le han planteado en el marco de las negociaciones de paz para poner fin a la invasión rusa y advirtió que no aceptará “exigencias adicionales ni excesivas” en ese proceso.

Zelensky hizo esas declaraciones durante un discurso en Nicosia, en el acto de inauguración de la presidencia rotatoria de Consejo de la Unión Europea, que en este semestre recae en Chipre. Según afirmó, Kiev está haciendo “todo lo que le corresponde” y espera reciprocidad por parte de sus socios.

El mandatario ucraniano expresó además su deseo de que la guerra pueda concluir durante el semestre en el que Chipre encabeza el Consejo de la UE. En ese sentido, señaló que las conversaciones para un eventual acuerdo han entrado en “un nuevo nivel de intensidad”, con un trabajo diplomático que calificó de “muy activo”.

En su intervención, Zelensky subrayó que ese esfuerzo no se limita a Europa. Aseguró que en el proceso participan Ucrania, sus socios europeos y también Estados Unidos, junto a países de la denominada “coalición de voluntarios”, que mencionó de forma amplia desde Canadá y Japón hasta Australia.

El presidente insistió en que el factor decisivo para alcanzar la paz sigue siendo la presión internacional sobre Moscú. A su juicio, “cuando la presión es lo bastante fuerte como para agotar la fuente de la guerra, llega la paz”, y sostuvo que ese nivel de presión ya existe, aunque debe sostenerse en el tiempo.

En ese marco, atribuyó a la Unión Europea un papel central. Dijo que el bloque tiene una responsabilidad clave para mantener las sanciones y otras medidas políticas y económicas que, en su visión, pueden acelerar el final de la guerra iniciada por Rusia en febrero de 2022.

Un militar ucraniano camina cerca de edificios de apartamentos dañados por un ataque militar ruso, en medio del ataque de Rusia contra Ucrania, en la ciudad de Kostiantynivka, en la región de Donetsk, Ucrania, el 20 de diciembre de 2025 (Oleg Petrasiuk/Servicio de Prensa de la 24.ª Brigada Mecanizada Separada Rey Danylo de las Fuerzas Armadas de Ucrania)

Más allá del conflicto armado, Zelensky aprovechó su visita a Nicosia para reforzar el mensaje político sobre la integración europea de Ucrania. Destacó el valor simbólico de que Chipre, un país que permanece dividido desde 1974, asuma la presidencia del Consejo de la UE con un compromiso declarado con una paz duradera en el continente.

El mandatario subrayó que el peso de un Estado miembro no se mide por su tamaño, sino por la igualdad de su voz en las instituciones europeas. En ese punto, afirmó que Ucrania “también merece” ser parte plena de lo que definió como el “hogar europeo común”.

Zelensky expresó su expectativa de que la presidencia chipriota impulse avances concretos en el proceso de adhesión de Ucrania a la UE, así como el de Moldavia, otro país candidato. Kiev obtuvo el estatus de país aspirante en 2022, pero la apertura formal de capítulos de negociación sigue condicionada a reformas internas y a consensos políticos dentro del bloque.

En ese contexto, el presidente ucraniano mantuvo este mismo miércoles una reunión con la presidenta de Moldavia, Maia Sandu, con quien coincidió en la necesidad de coordinar estrategias para avanzar de manera paralela en el camino hacia la integración europea y abrir simultáneamente los capítulos exigidos por Bruselas.

El discurso de Zelensky en Nicosia buscó así articular dos frentes inseparables para Kiev: la presión internacional para forzar un desenlace del conflicto con Rusia y la consolidación política de Ucrania dentro de la arquitectura institucional europea, en un momento en que ambos procesos avanzan de forma desigual pero interdependiente.