Trump declaró que Irán “recibirá un golpe muy duro” si hay nuevas muertes durante las protestas contra el régimen de los ayatolás (AP foto/Alex Brandon)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este domingo a Irán que el país “recibirá un golpe muy duro” por parte de Washington si se registran nuevas muertes durante las protestas que atraviesan su segunda semana, en medio de una escalada de movilizaciones impulsadas por la crisis económica y energética.

Lo estamos observando muy de cerca. Si comienzan a matar gente como lo hicieron en el pasado, creo que recibirán un golpe muy duro por parte de Estados Unidos”, afirmó Trump ante periodistas a bordo del Air Force One, según declaraciones difundidas por la Casa Blanca.

Las protestas en Irán comenzaron el 28 de diciembre en Teherán, inicialmente a partir de una huelga de comerciantes, y luego se extendieron a numerosas ciudades y provincias del país. Las movilizaciones se desarrollan en un contexto de deterioro económico, marcado por la caída del rial, la inflación elevada y dificultades vinculadas al suministro energético.

De acuerdo con un recuento basado en informes oficiales iraníes, al menos 12 personas, incluidos miembros de las fuerzas de seguridad, murieron desde el inicio de las manifestaciones. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos elevan esa cifra. La asociación HRANA informó que en los primeros siete días de protestas se registraron 15 muertes y 582 detenciones.

En los siete últimos días se han registrado protestas en al menos 174 lugares de 60 ciudades de 25 provincias. En este periodo al menos 582 individuos han sido arrestados y al menos 15 manifestantes que protestaban han perdido la vida”, señaló HRANA en un comunicado. El grupo agregó que las movilizaciones incluyen manifestaciones callejeras, huelgas “limitadas” y protestas estudiantiles en varias universidades.

Manifestantes marchan contra la situación económica de Irán, el lunes 29 de diciembre de 2025, en Teherán. (Agencia de noticias Fars vía AP)

Según HRANA, las fuerzas de seguridad respondieron con un uso extendido de la fuerza. “Han recurrido a la violencia, han utilizado medidas de control de multitudes, han realizado detenciones y han impuesto un ambiente de seguridad endurecida en varias ciudades”, indicó la organización.

La entidad kurda Hengaw situó la cifra de fallecidos en 17 personas, mientras que el grupo con sede en Noruega Iran Human Rights confirmó que las protestas continuaron el domingo, en el octavo día consecutivo de movilizaciones.

Las manifestaciones se desarrollaron en ciudades como Teherán, Shiraz, Mashad, Isfahán, Karaj y Malekshahi, entre otras, con consignas dirigidas contra la República Islámica. Imágenes difundidas por activistas en redes sociales mostraron un fuerte despliegue policial, el uso de gas lacrimógeno, disparos y numerosas detenciones en distintos puntos del país.

En Malekshahi, en el oeste de Irán, se produjeron enfrentamientos de alta intensidad entre manifestantes y fuerzas antidisturbios. La agencia Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria, informó que esos choques causaron la muerte de tres personas. El medio describió los hechos como “disturbios cuasi terroristas” y sostuvo que manifestantes armados se enfrentaron a los agentes de seguridad.

Los medios oficiales iraníes describieron un clima generalizado de disturbios y atribuyeron los hechos a manifestantes armados o a la intervención de actores extranjeros. El líder supremo de Irán, Ali Jameneí, acusó a esos actores de aprovechar las protestas económicas de los comerciantes y llamó a “ponerlos en su sitio”, según declaraciones reproducidas por la prensa estatal.

 El líder supremo de Irán, Ali Jameneí (REUTERS)

Aunque las movilizaciones comenzaron con reclamos económicos, con el paso de los días adquirieron un tono político más marcado, con consignas directas contra el liderazgo del país y el sistema de la República Islámica. Observadores locales señalaron que se trata de las protestas más significativas desde el movimiento de 2022-2023, desencadenado por la muerte bajo custodia de Mahsa Amini, detenida por presuntamente violar el estricto código de vestimenta para mujeres.

Irán atraviesa una profunda crisis económica. La inflación anual supera el 42%, mientras que la inflación interanual de diciembre se ubicó por encima del 52% en comparación con el mismo mes del año anterior. La situación se desarrolla en un contexto de severas sanciones impuestas por Estados Unidos y Naciones Unidas debido al programa nuclear iraní, un factor que Teherán señala como central en el deterioro de su economía.

(Con información de AFP, EFE y EP)