
Cambió el año, pero la inflación sigue avanzando y según los especialistas, dará mucho que hablar en las próximas semanas. Si bien los expertos anticipan una desaceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC), son muchos los incrementos “sensibles” que impactarán en el bolsillo de los argentinos en el primer mes de 2026.
Hay varias aristas para analizar en lo que respecta a precios. En primer lugar, se debe señalar que los pronósticos son dentro de todo positivos. De acuerdo al último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central, en el primer mes del año la inflación será de 1,9%.
Si se cumple esa estimación, se cconcretará una desaceleración respecto a los meses previos y se volverá a perforar el piso del 2%, como ocurrió a mediados del año pasado. Sin embargo, con datos de inflación de octubre y noviembre bien por encima de ese umbral que sorprendieron a los analistas, la publicación del dato de diciembre va a echar más luz sobre la cifra que se espera.
En esa línea, Analistas y consultoras privadas anticiparon más recientemente que la inflación de diciembre en Argentina no diferirá mucho respecto del 2,5% que marcó en noviembre. Así, el IPC cerraría el año en niveles cercanos al 32 por ciento.
De cara al inicio de 2026, desde Eco Go anticipan que la proyección preliminar para enero se ubica en torno al 2,2%, aunque recuerdan que a partir de ese mes la inflación comenzará a medirse bajo una nueva metodología, que introduce cambios en la estructura de la muestra y en la ponderación de los bienes y servicios, por lo que los registros deberán interpretarse teniendo en cuenta este nuevo marco.
Las subas que golpean el bolsillo
¿Qué tan probable es que el IPC sea inferior al 2% en enero? Es difícil decirlo, pero un repaso de los ajustes que entraron en vigencia este mes ofrecen una mirada no tan optimista.

Sirve de ejemplo lo ocurrido con los servicios públicos. El año 2026 inició con nuevos aumentos en las tarifas de luz, gas, agua y cloacas. Las resoluciones oficiales anticipan ajustes de entre 2,5% y 4% en promedio para los usuarios residenciales. Estas subas todavía no contemplan la eliminación de subsidios energéticos anunciada por el Gobierno nacional, una medida que podría llevar los incrementos, especialmente en el gas, a porcentajes de dos dígitos.
Otro aumento sensible es el que tiene que ver con el boleto de colectivo, que volverá a ajustarse según el avance del Índice de Precios al Consumidor (IPC), más un adicional de 2%. Así, en el caso de los colectivos de la provincia de Buenos Aires, el boleto vale en promedio $658, pero en enero pasará a costar $688 (4,5% de ajuste), según el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet).
También subieron las prepagas (2,5% promedio) y los combustibles, por mencionar otros ajustes significativos. Se trata de subas que alcanzan a casi toda la población y que en algunos casos tienen un efecto derrame sobre el resto de los precios de la economía.
Habrá que esperar a que el Indec de a conocer el informe de inflación de enero (se publicará el 11 de febrero) para saber con exactitud cuánta incidencia tendrán estos ajustes sobre el IPC. Lo que está claro, es que se trata de incrementos que afectarán a millones de argentinos a partir de este mes.
El nuevo IPC
Otro dato que no se puede pasar por alto al hablar de la inflación de enero, es que será el primer mes bajo la nueva metodología de medición. Cabe recordar, que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que conduce Marco Lavagna, publicará el primer informe con la nueva fórmula, en la que trabaja desde que Sergio Massa era ministro de Economía.

Fue uno de los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la última revisión. El nuevo índice incorporará modificaciones en varios aspectos del cálculo vigente. Hasta ahora, el Indec calcula el IPC con base en una metodología anterior a la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares (Egih). El nuevo modelo retoma esa encuesta como base estructural, integrándola al cálculo del índice general de precios.
Las modificaciones serán especialmente relevantes para comparar mes a mes dentro del mismo año, puesto que al empalmar la nueva y la antigua metodología, las comparaciones interanuales quedarán alineadas con el IPC vigente, evitando rupturas abruptas en las series históricas.