Bausili y Caputo, en una de sus participaciones de los últimos jueves en el canal Carajo

Con menor o mayor sigilo, el Gobierno desplegó de manera paulatina una serie de medidas para cortar la fuerte volatilidad instalada en el mercado cambiario y de tasas de interés desde hace varias semanas, con un menú de herramientas que van desde la operatoria en contratos de dólar futuro hasta un fuerte apretón monetario para manejar la cantidad de pesos a través de encajes bancarios.

Es una suerte de “mini plan”, planteado por el equipo económico como temporario durante los dos meses que restan hasta que finalice el proceso electoral, y que tiene como destino disminuir el estrés financiero en el que operan los mercados desde el inicio de la saga monetaria que comenzó con el desarme de las Lefi.

Son ocho semanas en las que el Gobierno buscará mantener a raya la expansión de pesos en el sistema aún convalidando en las habituales licitaciones de deuda en pesos la tasa de interés que sea suficiente para no dejar pesos “libres”. En la operación de letras de esta semana, en el tramo más corto, fue de 4,8% mensual, el triple que el ritmo de la inflación.

Podría haber más subas de encajes hasta octubre, según 1816

No es la única vía por la que actúa el Poder Ejecutivo -entre Economía y el BCRA en tándem-, también fue muy observado en el mercado la marcada aceleración en la operatoria del Central en contratos de dólar futuro, una herramienta con la que el regulador busca en términos generales influir en la expectativa cambiaria de los meses por venir, que no insume reservas al realizarse en moneda local. Estimaciones privadas ya hablan de más de una posición oficial en futuros equivalente a más de USD 6.000 millones.

En el equipo económico eligen no mostrar las cartas con las que actúan en las “batallas” diarias en el mercado, pero los operadores tienen formas de dilucidar cuando aparecen el sector público en las pantallas de negociación abierta. Así observaron, también, llamativos volúmenes de compraventa de bonos en pesos, algo que fue interpretado como un intento oficial por evitar un desplome de sus cotizaciones, justo antes de la colocación de letras y bonos del miércoles.

El Banco Central, por su parte, reajustó nuevamente el nivel de encajes bancarios, es decir la parte de los depósitos que debe mantener inmovilizado ante la autoridad monetaria. Es una herramienta con fines de resguardo sistémico pero también como forma de administrar la liquidez y la cantidad de pesos “sueltos”.

Sobre este último punto, en el mercado hay estimaciones que indican que ante los vencimientos en pesos que sobrevienen antes de las elecciones de octubre, el BCRA aún tiene espacio para subirlo unos diez puntos porcentuales más para asegurarse resultados favorables en las licitaciones del Tesoro.

Según la consultora financiera 1816, la última decisión del Central de este tipo “se trató del cuarto aumento de encajes en solo 40 días”, lo que indica una tendencia hacia un régimen monetario con lo que denominaron “encajes endógenos”, en un juego de palabras con el esquema de “tasa de interés endógena” que sostiene el equipo económico.

De acuerdo con el informe, “los encajes integrables con títulos suben lo que haga falta para que el Ministerio de Economía pueda renovar los vencimientos del Tesoro, al menos hasta las elecciones”. Esta estrategia busca asegurar el rollover de los vencimientos a tasas por debajo de las del mercado.

Aceleran las operaciones en dólar futuro por parte del BCRA. (Fuente: 1816)

El desafío se profundiza debido a los vencimientos en pesos de los próximos dos meses, que rondan los 21 billones de pesos, según 1816. Serían equivalentes a USD 15.600 millones a tipo de cambio de este jueves, mientras que la consultora Equilibra calculó que representan un 2,8% del PBI.

En ese sentido, 1816 estima que los bancos se quedarán con más de la mitad de esa deuda, lo que podría implicar un aumento adicional de los encajes. Según 1816, “de ser así, llegaríamos a las elecciones nacionales con encajes de cuentas corrientes por encima del 60%, algo inédito desde los primeros años de (Carlos) Menem”.

Por su parte, el mercado de futuros de dólar también muestra señales de tensión. Portfolio Personal Inversiones (PPI) resalta que en los días previos a la licitación, el volumen de operaciones en el mercado de futuros alcanzó los 2.872 millones de dólares, el mayor desde mediados de julio. Además, el interés abierto subió en 186 millones de dólares, alcanzando un récord de 7.860 millones de dólares, el nivel más alto desde 2020.

“Lo que se llevó todas las miradas fue el salto del interés abierto en noviembre de 2025”, señala PPI. Este contrato es relevante porque es el primer mes posterior a las elecciones nacionales, lo que sugiere que el Gobierno habría actuado para mantener la expectativa sobre la solidez del techo de la banda cambiaria.