Dulce, rebelde, y provocadora, pero sobre todo, glamorosa. Con esos conceptos, Sabrina Carpenter logró convertirse, en cuestión de años, en una figura internacional en cuestión. La frutilla del postre fue el anuncio de este jueves en el que Lollapalooza Argentina anunció a la joven estrella como headliner de la edición 2026. Inmediatamente, miles de fans se volcaron a las redes para celebrar su visita, sin embargo, esta no es la primera vez que llega al país.
Años atrás, en 2023, la joven nacida en Quakertown, Pensilvania, arribó a Buenos Aires como parte del The Eras Tour, la ambiciosa y exitosa gira de Taylor Swift. La cantante pasó de subir covers de su ídola en YouTube y tuitear sobre cuánto deseaba conocerla a trabajar junto a ella y acompañarla en su gira mundial. En las redes incluso se encuentran videos de una pequeña Sabrina de 9 años, versionando “White Horse”. Sin embargo, poco a poco, esa relación mutó a una especie de hermandad.
Con esa confianza que le transmitió la intérprete de “Lover”, Sabrina dejó los nervios atrás, se entregó al público argentino y, a lo largo de tres días, construyó una relación que hoy en día está más fuerte que nunca. Muestra de esto fueron algunas publicaciones que Sabrina hizo en aquel entonces donde se mostró con la camiseta Argentina y hasta compartió una foto con un buzo del merch oficial de Taylor, junto a la ubicación de Buenos Aires. En aquel entonces, la joven arribaba al estadio Monumental con su álbum Emails I Can’t Send, el cual había publicado en 2022. En un breve, pero hipnótico show, la artista se lució con “Nonsense”, “Read your Mind” y hasta un cover de “Dancing Queen”, de ABBA, banda que siempre fue su referente musical.
Ese fanatismo de Carpenter por el grupo sueco la llevó a versionar sus canciones en shows como “Mamma Mia”, inspirándose en su vestuario para sus actuaciones y nombrando a sus dos gatos Benny y Björn, en honor a los fundadores del grupo. EN diversas entrevistas, la joven también reconoció que los músicos se transformaron en una gran inspiración musical.
Como si lo musical fuera poco, aquella tres tardes en el estadio de River Plate, Sabrina cautivó a los fans de Swift con un look compuesto por un minivestido blanco de cuero con escote corazón, minifalda de tablas, y detalles como bolsillos de fuelle y un cinturón con anillo doble. Además, complementó su vestuario con zapatos de plataforma con glitter plata y medias blancas, un estilo que combina elementos de la moda Y2K con un toque coquette y ultrafemenino.
Otra muestra de la unión entre Sabrina y Argentina es el gusto de la cantante por la yerba mate. En una entrevista con la revista Rolling Stone, la joven reveló su pasión por la yerba mate. Este producto, de arraigada tradición en Sudamérica, recibió un inesperado impulso cuando la artista mencionó que es su infusión favorita.
Carpenter, conocida por su trayectoria como actriz y cantante, fue consultada sobre sus preferencias en cuanto a bebidas y, sin titubear, respondió: “Mis fans saben que tengo una terrible obsesión con la yerba mate, un té argentino”. La declaración no pasó desapercibida, sobre todo en Paraguay, donde el consumo de yerba mate y su versión fría, el tereré, forman parte de la identidad nacional. Sin embargo, al referirse específicamente a la producción argentina, la cantante dejó fuera de la ecuación a las variantes paraguaya y brasileña.
Una vez que terminó ese recorrido, Carpenter inició una batalla por marcar su estilo y aprovechar el The Eras Tour para mostrar su talento musical. Fue entonces que mostró que no solo podía ser dulce en el escenario, sino que también podía ser sensual. Así, con llamativas coreografías en el escenario, se ganó miles de críticas y hate en redes sociales.
Aprovechando esto, Carpenter anunció su próximo álbum, Man’s Best Friend. Será el séptimo álbum de estudio de la artista tras el lanzamiento de Short n’ Sweet en 2024. El primer corte de su trabajo fue la canción “Manchild”, la cual se estrenó el pasado 6 de junio llamando la atención de sus fans al ser una balada pop con influencias de R&B que aborda temas de madurez emocional, relaciones desiguales y la frustración de lidiar con comportamientos inmaduros en una pareja.
La autenticidad es, para Carpenter, el hilo conductor de toda su producción. No teme cambiar de estilos, como demuestra la diferencia entre “Espresso” y “Please Please Please“.