El control fronterizo en Estados Unidos permite que los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) revisen dispositivos electrónicos. Según este organismo, en 2024 se inspeccionaron 47.000 de estos artículos entre los 420 millones de viajeros que ingresaron a EE.UU. Por eso, ante la posibilidad de que los agentes examinen celulares y computadoras, expertos en privacidad recomiendan tomar precauciones antes de viajar.
¿La CBP puede revisar tu teléfono en la frontera?
La protección constitucional es más débil en la frontera, lo que facilita a CBP revisar dispositivos sin orden judicial. Sophia Cope, abogada de la Electronic Frontier Foundation (EFF), explicó que “los agentes pueden confiscar dispositivos si el viajero se niega a desbloquearlos”. Esta situación puede derivar en interrogatorios adicionales o incluso la retención del dispositivo por tiempo indefinido.
La CBP tiene el derecho de realizar dos tipos de inspecciones, manuales y avanzadas:
- Una inspección manual implica revisar archivos, mensajes y fotos sin herramientas especializadas.
- Una inspección avanzada puede incluir el uso de software para extraer datos incluso si fueron eliminados.
De acuerdo a una guía para viajeros de la EFF, los migrantes deben evaluar si aceptar o rechazar la inspección. Sin embargo, negarse puede resultar en la confiscación del teléfono y en mayores demoras en el proceso de ingreso.
Medidas para proteger la información personal en celulares
Estas son algunas de las acciones preventivas que se pueden tomar en el momento de ingresar a EE.UU.
Apagar el teléfono y el Face ID antes de ingresar
Apagar completamente el teléfono antes de cruzar la frontera puede fortalecer la seguridad. “Esto puede dificultar la ruptura del cifrado en el dispositivo”, aseguró la EFF. Además, los defensores de la privacidad recomendaron desactivar el desbloqueo con huella o reconocimiento facial y asegurarse de que el dispositivo requiera una contraseña para descifrar o desbloquearse.
Evitar borrar todo el contenido del teléfono
Eliminar todos los datos del dispositivo antes de viajar puede generar sospechas en los agentes fronterizos. Cope señaló que “viajar con un teléfono sin datos puede parecer sospechoso para los agentes”. En su lugar, recomendó borrar selectivamente información sensible en vez de hacer un reseteo completo.
Cifrado y contraseñas seguras
El cifrado del dispositivo es una barrera adicional para proteger la información personal. Bill Budington, tecnólogo senior de EFF, indicó que “una clave segura debe tener entre nueve y doce caracteres aleatorios o una frase de cuatro a cinco palabras”.
De acuerdo a la organización, el cifrado del dispositivo dificulta que los agentes de la CBP accedan a los archivos del teléfono o laptop o recuperen datos eliminados, incluso si confiscan el dispositivo. En dispositivos Android, esto se activa desde el menú de seguridad avanzada, mientras que en macOS y Windows existen herramientas como FileVault y BitLocker.
Además, aconsejaron utilizar un gestor de contraseñas para evitar escribir credenciales manualmente en caso de una revisión. “Un gestor de contraseñas con autenticación en dos pasos puede dificultar el acceso no autorizado a cuentas personales”, afirmó Budington.
¿Cuáles son los riesgos para ciudadanos y residentes permanentes?
Los ciudadanos estadounidenses deben ser admitidos en EE.UU., pero la CBP puede colaborar con el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) o la policía local para investigar delitos internos. Distinto es el caso de los migrantes y viajeros extranjeros.
Por ejemplo, recientemente, un científico francés fue rechazado en un aeropuerto de Texas tras detectar mensajes críticos sobre Donald Trump en su teléfono, según autoridades francesas. Este tipo de medidas generaron incertidumbre entre viajeros internacionales.
Asimismo, los residentes permanentes pueden ser objeto de interrogatorios más extensos si las autoridades consideran que presentan un riesgo para la seguridad nacional. Expertos en derechos civiles advirtieron que incluso los residentes pueden enfrentar la confiscación de dispositivos sin garantías de devolución inmediata.