Real Madrid recreó en la Copa del Rey una de sus tantas noches de Champions League. Volvió a ser un especialista para desfilar por la cornisa sin caer al vacío. Ocho goles, suplementario, emociones a raudales, nada que Real Madrid desconozca o le provoque inseguridad. Esa habilidad congénita para las situaciones límite lo transportó a la final de la Copa del Rey tras empatar 4-4 con Real Sociedad. El equipo de Carlo Ancelotti hizo valer el 1-0 de la ida en San Sebastián para esperar en la definición del 26 de abril a Atlético de Madrid o Barcelona, que este miércoles disputarán en el Metropolitano el desquite del trepidante 4-4 de la ida.
Al igual que semanas atrás, Antonio Rüdiger volvió a levantarse como el jugador de la clasificación. El alemán había convertido el penal de la victoria en la definición ante Atlético de Madrid por la Champions League, en una serie que será recordada por mucho tiempo por la conversión de Julián Álvarez que fue anulada por el VAR por un doble toque. Este martes, Rüdiger se elevó como un titán para cabecear un córner y poner el 4-4 a los 10 minutos del segundo tiempo suplementario. Otro estallido en el estadio, con el zaguero central festejando entre los hinchas que estaban en una cabecera.
Los últimos 20 minutos de los 90 fueron una montaña rusa entre los errores defensivos, arqueros despistados y cinco goles que llevaron la serie de un lado a otro. Con el encuentro 1-1, el pandemónium se desató con el gol en contra de David Alaba, un defensor con muy poca continuidad en los últimos dos años a causa de las lesiones. El austríaco desvió hacia el arco lo que era un centro, ante un atónito Andriy Lunin. El Real Madrid ya venía anunciando que su defensa crujía, con un Lucas Vázquez permeable por la derecha y un Eduardo Camavinga que perdía fácilmente la ubicación. Llegó el 3-1 para Real Sociedad, con un pase de Kubo y la definición de Oyarzábal, un delantero de bajo perfil y muy certero, que también se ganó un lugar en el seleccionado de España.
Real Madrid estaba quedando eliminado a 10 minutos del final. Reaccionó con furia, despertaron sus individualidades. Desborde de Vinicius y definición de primera de Bellingham frente al arco: 2-3, rumbo al alargue, pero no, porque cuatro minutos más tarde Aurélien Tchouaméni cabeceó un córner de Rodrygo que el arquero Remiro quiso despejar con brazos de principiante: 3-3. Quedaban cinco minutos, listo, Real Madrid a la final… falsa impresión. En el tercer minuto adicionado, Lunin salió a cualquier lado en un córner y Oyarzábal, con un cabezazo, agregó más leña a la caldera: 4-3. Bellingham tuvo el 4-4 con un cabezazo que redimió a Remiro con una gran tapada. Sin respiro, se llegó al suplementario. Momentos de definiciones, la especialidad de Real Madrid.
Lo mejor del 4-4 en la Copa del Rey
Cuando el partido era de Endrick
En su primera temporada en Real Madrid, el juvenil Endrick encuentra en la Copa del Rey el escenario más propicio para justificar los 47,5 millones de euros que le pagaron a Palmeiras por su pase. Sin hueco en la delantera que Rodrygo, Kylian Mbappé y Vinicius integran en la Liga de España y la Champions League, el brasileño de 18 años le saca provecho a la competencia en la que los equipos grandes hacen algunas rotaciones en las alineaciones. Las más frecuentes son en el arco -para darle actividad a quien siempre es suplente- y se extienden a otras líneas, en las que haga falta repartir esfuerzos y minutos.
Con Mbappé sentado en el banco, Endrick se volvió a constituir en el delantero más importante y efectivo de Real Madrid en a Copa del Rey. Su gol sacó al equipo de una semifinal que estaba igualada por el gol de Barrenetxea para Real Sociedad, que con el 1-0 compensaba la derrota de la ida por el mismo marcador. Pero apareció una exquisita asistencia de Vinicius con el exterior de un pie para el pique al vacío de Endrick, que controló con la derecha y despachó una sutil emboquillada de zurda. Golazo, que el atacante de poderosos muslos festejó con pasos de baile y un beso al escudo.
Fue el quinto gol en cinco partidos (cuatro de titular) de Endrick por la Copa del Rey. Alcanzó a Julián Álvarez como máximo anotador del torneo. Estos números impactan más que su acumulado en la Liga (un tanto en 16 presencias, todas entrando desde el banco) y en la Champions League (uno en ocho, con una sola titularidad).
En un Santiago Bernabéu que lo ovacionó cuando a los 21 minutos del segundo tiempo fue sustituido por Mbappé, Endrick fue el delantero más punzante. Jugó con soltura y mostró su repertorio; antes del gol estuvo a punto de convertir con una chilena que salió apenas desviada. Un remate de zurda salió por arriba del travesaño, desbordó como un wing para un centro que no llegó a conectar Bellingham y se animó a intentar un par de córners. “Tiene coraje. Es capaz de hacer algo que nadie puede pensar”, lo describió Carlo Ancelotti.
Quienes siguen el día a día de Real Madrid reflejan que Endrick entiende la dificultad de establecerse como titular por los nombres que tiene por delante; su paciencia solo se altera cuando imagina que la falta de continuidad lo puede alejar de Mundial 2026, su gran objetivo en el nivel del seleccionado de Brasil. En la reciente doble fecha de las eliminatorias fue convocado tras la baja de Neymar (en el Monumental ante la Argentina ingresó por Rodrygo al comienzo del segundo tiempo).
“La historia del club dice que muchos jugadores que ahora son titulares han chupado banco mucho tiempo. Vinicius un par de años, Rodrygo otro par, Valverde, Camavinga… Es costumbre chupar un poco de banco si quieres estar en el Real Madrid”, dijo Ancelotti sobre la progresión que puede tener Endrick.
📋✅ ¡Nuestro XI inicial!
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📝 Los once elegidos para buscar el pase a la 𝗳𝗶𝗻𝗮𝗹.#CopaDelRey pic.twitter.com/oksiivGDtV
— Real Sociedad Fútbol (@RealSociedad) April 1, 2025