La terminal de Retiro vuelve a recibir desde hoy a los trenes de los ramales Tigre,J. L. Suárez y Bartolomé Mitre, después de la finalización de las pruebas operativas sobre el renovado sistema de señalización. De acuerdo con información suministrada por Trenes Argentinos, la reanudación del servicio se produce tras superar los controles técnicos, que incluyeron recorridos con formaciones vacías para confirmar el funcionamiento del nuevo dispositivo.
El proceso de verificación concluyó en un plazo menor al calculado originalmente, lo que permitió anticipar el regreso de los servicios habituales.
Según reportó Trenes Argentinos Infraestructura, la modernización del sistema de señalamiento en el ingreso a Retiro se enmarca en el plan de acción de la Emergencia Ferroviaria. Esta actualización representa una intervención que busca mejorar las condiciones de seguridad operacional, un aspecto que había sido resaltado por la propia empresa.

El proyecto contempló el recambio de 120 kilómetros de cables, la instalación de señales y semáforos nuevos, así como el traspaso del antiguo sistema, que acumulaba más de un siglo de funcionamiento, al equipamiento actual.
Durante la etapa de transición, fue necesario desconectar la estructura precedente y vincularla con el nuevo señalamiento, un lapso durante el cual no resultó viable la circulación de trenes. La empresa indicó que los ensayos se realizaron sin pasajeros a bordo para garantizar la seguridad en cada paso del proceso. El restablecimiento del servicio permitirá, según la empresa, mejorar los estándares de frecuencia y velocidad en todos los ramales que ingresan a Retiro.
Además de la señalización, se avanzó en la renovación de 7,7 kilómetros de vías del ramal Tigre desde el 10 de enero. La actualización de la traza ferroviaria entre Empalme Maldonado y Tigre suma ahora un total de 29 kilómetros de vías nuevas, la adecuación de 13 cuadros de estación, la modernización de 16 pasos a nivel y la renovación de 12 puentes, según los datos oficiales.
La intervención en el ramal Tigre continuará durante la noche para evitar interrupciones en el servicio diurno. Con el avance de la obra, el tiempo de viaje entre Retiro y Tigre se reducirá en aproximadamente 10 minutos para mitad de año, y hacia fines de 2026 el trayecto podría acortarse otros 7 minutos.
La empresa subrayó: “La actualización del sistema de señalamiento permitirá mejorar los estándares de frecuencia y velocidad en todos los ramales”.
De este modo, los pasajeros que utilizan los servicios de los ramales Tigre, J. L. Suárez y Bartolomé Mitre vuelven a contar con acceso directo a la terminal de Retiro, tras una obra que implicó la intervención sobre infraestructura centenaria y la incorporación de tecnología moderna.

La envergadura de los trabajos realizados pone de manifiesto la escala de la intervención: se renovaron 29 kilómetros de vías en el ramal Tigre, se modernizaron 13 cuadros de estación y se efectuaron mejoras estructurales en 16 pasos a nivel y 12 puentes. El propósito principal desde el punto de vista técnico consistió en sustituir un sistema de señales con más de 100 años de antigüedad. Para alcanzar este objetivo, se colocaron 120 kilómetros de cableado nuevo junto a semáforos actualizados, lo que implicó desconectar la infraestructura previa y enlazarla con la nueva durante un periodo en el que los trenes no circularon por cuestiones operativas.
Las operaciones en las trazas se vieron restringidas desde el 10 de enero. Los servicios que partían de José León Suárez y Mitre se redujeron hasta la estación Belgrano R. En tanto, los trenes que unían Tigre con la terminal de Retiro estuvieron suspendidos durante 50 días. Antes de estas modificaciones, el restablecimiento completo de la línea Mitre estaba previsto para el 28 de febrero.

En febrero, el Gobierno Nacional decidió extender la vigencia de la emergencia pública ferroviaria, prorrogando el plazo antes de su vencimiento. La resolución 12/2026, publicada en el Boletín Oficial, sumó dos años al régimen de excepción destinado a la recomposición de los servicios de transporte ferroviario de pasajeros y cargas bajo jurisdicción nacional.
Esta medida se fundamenta en el decreto emitido en junio de 2024, cuando ya se había establecido un lapso inicial de 24 meses y cuya expiración estaba programada para mediados de este año.