
La trágica muerte de Roberto Cafasso dejó conmocionada a la ciudad de Bahía Blanca después del episodio que se registró en una reconocida cadena de gimnasios. Tras el fallecimiento del reconocido abogado, la Justicia abrió una causa por homicidio culposo y busca determinar por qué no se aplicaron las medidas de seguridad en el local.
Hasta el momento se sabe que el hombre de 69 años estaba el pasado sábado en un gimnasio de la cadena SportClub que había abierto en la localidad bahiense en los últimos meses. Allí estaba en un entrepiso, realizando actividad física en una máquina elíptica cuando, por motivos que son todavía de investigación, el hombre cayó detrás de un banner directamente al suelo. A pesar del intento de los equipos de emergencia para intentar reanimarlo, el hombre fue declarado muerto en el lugar.
El fiscal Cristian Aguilar quedó a cargo de la investigación y dispuso de inmediato las primeras medidas. Entre ellas, ordenó la clausura del gimnasio, instruyó a Policía Científica para que realice distintos peritajes en el lugar y dispuso el relevamiento de las cámaras de seguridad del establecimiento.
El fiscal ordenó un allanamiento que se realizó este martes por la mañana. A la salida, en diálogo con medios locales, Aguilar sostuvo: “Esto fue una desgracia evitable, por eso estamos aquí presentes para nuevas pericias”.
Según pudo saber Infobae de fuentes de la investigación, la caída fue de 3,58 metros y la víctima murió en el acto producto de un traumatismo de cráneo. En ese sentido, aclararon que la máquina que estaba utilizando el hombre se encontraba a escasos centímetros del precipicio que estaba tapado por unos banners y que no tenía la contención de seguridad requerida.

Además, sostuvieron que había un zócalo de 40 centímetros que habría sido determinante para que en el momento de la caída la víctima cayera de cabeza. Según las primeras reconstrucciones, la víctima habría trastabillado al intentar agarrar una botella de agua y la cercanía con el precipicio hizo que cayera directamente al suelo.
Quienes visitaron el lugar aclararon que Cafasso atravesó una estructura de gomaespuma que estaba allí para separar los ruidos. Debajo de este entrepiso funcionaba otro salón del gimnasio que podía utilizarse para clases: “Pudo haber sido una tragedia. Si otra persona estaba allí, también podría haber muerto o terminar con lesiones de gravedad“, explicaron.
En tanto, se abrió una causa por homicidio culposo y se comenzó con las primeras medidas de la investigación. Si bien todavía no hay ningún imputado en la causa, se tomará la declaración de los dueños del local como de los encargados de las medidas de seguridad.
Otro de los puntos claves que pudo saber este medio es que el lugar contaba con una habilitación provisoria que estaba vencida desde el mes de enero de este año. Desde la Municipalidad ordenaron abrir una investigación administrativa interna para revisar el expediente y reconstruir la línea de tiempo vinculada a la carpeta de habilitación del gimnasio.0
Cafasso tenía 69 años, era abogado de trayectoria en la ciudad y había integrado el directorio del Puerto de Bahía Blanca durante más de seis años. Al momento de su muerte, se encontraba vinculado a la empresa Bunge. Su fallecimiento generó una inmediata reacción en distintos ámbitos de la ciudad, tanto en el sector judicial como en el portuario.
El Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca expresó su pesar a través de un comunicado público. “Durante más de seis años formó parte de nuestro Directorio, dejando una huella imborrable a partir de su compromiso, su calidez humana y su dedicación al crecimiento de nuestro Puerto”, señaló la institución. El texto agregó: “Quienes compartimos este camino con él vamos a recordarlo no solo por su profesionalismo, sino también por su calidad como persona”.













