
Una de las pocas imputadas por la muerte de Diego Maradona que hasta ahora no había ampliado su indagatoria en el juicio, declaró este martes por primera vez ante los jueces del TOC N°7 de San Isidro. Se trata de Nancy Forlini, jefa de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical, quien aclaró varias cuestiones sobre su rol en la función administrativa de la prepaga, explicó al tribunal que su tarea “no incluía tomar decisiones médicas ni diagnosticar al paciente” y aseguró que nunca esperó que el Diez fuera a fallecer.
En su relato, que se extendió por más de una hora, Forlini aclaró que quienes estaban a cargo del tratamiento del astro del fútbol al momento de su fallecimiento eran Leopoldo Luque y Agustina Cosachov, el neurólogo y la psiquiatra acusados. Ella, en cambio, debía “encargarse de gestionar las autorizaciones correspondientes” de los estudios o aparatología que ellos requirieran mientras él estaba en la internación domiciliaria de Tigre.
“Yo no participo en definir qué prestaciones un paciente va a tener en el domicilio. Nosotros prestamos el servicio que tiene que ser pedido por el médico tratante. No conocemos al paciente, hay más de 5.000, sería imposible. El que lo conoce es el médico tratante”, declaró Forlini.
En este sentido, explicó cuáles son las condiciones necesarias para que un paciente sea externado a un dispositivo de cuidados domiciliarios: “Primero tiene que estar estable, segundo tiene que haber un domicilio apto para el paciente, y tercero tiene que haber alguien, un familiar o quien designe la familia, a cargo”.

En el caso de Maradona, dijo a los jueces que él tenía su propio equipo médico personal. “No me pareció raro porque era una persona VIP”, dijo.
En cuánto a lo que se acordó para la internación domiciliaria de Diego, explicó que la prepaga se comprometió a proveer enfermería y acompañantes terapéuticos las 24 horas. También que el dispositivo montado en la casa de Tigre era para tratar las adicciones del Diez y que no había ninguna referencia a una cuestión cardíaca, que terminó siendo la causa de muerte de Maradona.
“En mi área jamás recibimos un pedido de ambulancia permanente”, aclaró sobre uno de los puntos más cuestionados sobre la internación.
Forlini, sin embargo, reconoció que durante la internación en la vivienda, el ex DT no se dejaba tomar los signos vitales con frecuencia y había algunos problemas con el personal de enfermería.
“Yo estaba preocupada porque no podíamos encausar el servicio adecuadamente por algunas irregularidades que había, como que no se podían tomar los signos vitales o la medicación. Entonces hablé con la gerencia de riesgos, que es lo que hacemos cuando hay algo que se nos salga de la regla, para que nos oriente cómo proceder en estos casos”, explicó sobre el rol de la testigo Mariana Flichman, que declaró la semana pasada.

“Ahí le digo a la médica Flichman que no habíamos podido cumplir con lo que habían pedido los médicos tratantes y ahí informa que íbamos a hacer una reunión. En ese zoom, Cosachov dijo que no pasaba nada con la laxitud de la medicación y sobre la toma de signos vitales dijo que dos veces por día estaba bien porque había que dejarlo tranquilo. Se procedió tal cual pidió la doctora”, aseveró.
Sobre el final de su declaración, Forlini se defendió sobre la acusación que hay sobre ella que dice que cuando murió Maradona le habría pedido al jefe de enfermeros, Mariano Perroni, que complete “con lo que sea” la documentación de lo que ocurrió en esa casa.
“Yo solicité que pusieran todo lo acontecido y que se ajustara a la realidad. Que la documentación esté completa. No dije que inventara, dije que la completara”, señaló.
Finalmente, concluyó: “Cuando me enteré que había entrado en paro hay tres posibilidades. Una es que se mejore, la otra es que tenga secuelas y la tercera es que se muera. Era inesperado que fallezca, nos dejó a todos en shock. Antes de ese momento nunca se me representó la posibilidad de que se muera. Era un servicio con enfermería básico. Cómo voy a pensar eso si no pidieron insumos, médicos, nada. Uno hubiera creído que el paciente iba mejorando”.













