Franco Parisi quedó afuera del balotaje en Chile al terminar tercero en la primera vuelta de las elecciones presidenciales (AP Foto/Esteban Felix)

Franco Parisi, líder del Partido de la Gente (PDG) y tercer candidato más votado en la primera vuelta presidencial chilena, decidirá este domingo si respalda a Jeannette Jara o a José Antonio Kast en la segunda vuelta, tras una consulta online con su partido. La votación interna, que se realizará entre las 10:00 y las 13:00 hora local, podría ser determinante en una contienda marcada por la polarización y la incertidumbre.

El PDG, encabezado por Parisi desde 2019, convocó a sus militantes a participar en esta consulta digital para definir una postura común de cara al balotaje del 14 de diciembre. La formación, caracterizada por su discurso antipolítico y su capacidad para canalizar el descontento ciudadano, busca involucrar a su base en una decisión clave, una dinámica inédita en la política chilena reciente.

El peso electoral de Parisi y su base de votantes se ha convertido en el principal foco de atención para los equipos de campaña de ambos candidatos. En la primera vuelta, el economista de 58 años obtuvo el 19,7% de los votos, lo que equivale a cerca de 2,5 millones de electores. Este segmento, mayoritariamente masculino, menor de 45 años y de clase media, se concentra especialmente en las provincias mineras del norte, zonas afectadas por la delincuencia y la migración irregular. El lema de campaña de Parisi, “Ni facho, ni comunacho”, y propuestas como la eliminación del IVA en medicamentos o la organización de un evento masivo de autos modificados, consolidaron su perfil como outsider y captaron a un electorado desencantado con el gobierno de Gabriel Boric.

El contexto de la segunda vuelta presidencial en Chile está marcado por la competencia entre Jara, representante de la coalición de centro-izquierda e izquierda, y Kast, líder de la ultraderecha. Jara ganó la primera vuelta con el 26,8% de los votos, mientras que Kast obtuvo el 23,9%. Ambos buscan ampliar sus apoyos en un escenario donde la suma de la derecha tradicional y la ultraderecha, con figuras como Johannes Kaiser (13,9%) y Evelyn Matthei (12,4%), supera el 50% del electorado. Sin embargo, expertos citados por EFE advierten que el traspaso de votos no es automático y que la capacidad de seducción sobre los votantes de Parisi será determinante para asegurar una victoria clara.

Jara y Kast buscan seducir al resto del electorado chileno de cara al balotaje del 14 de diciembre (REUTERS/Pablo Sanhueza)

El historial de Parisi en procesos electorales anteriores añade un matiz de incertidumbre a la coyuntura actual. En 2021, el líder del PDG sorprendió al pedir el voto para Kast en la segunda vuelta frente a Boric, una decisión que resultó decisiva en aquel momento. No obstante, en esta ocasión, Parisi ha adoptado una postura más cauta y ha declarado que “no firmará cheques en blanco a nadie”, lo que refuerza la expectativa sobre el resultado de la consulta interna y su impacto en la definición presidencial.

Las campañas de Kast y Jara han intensificado sus estrategias para captar el apoyo del PDG y su electorado. Kast, que compite por tercera vez por la presidencia, ha centrado su discurso en la seguridad, la migración y la economía, dejando de lado las polémicas de campañas anteriores relacionadas con libertades individuales y la defensa de la dictadura. Entre sus propuestas destacan el cierre total de fronteras para la migración irregular, la recuperación del control estatal en las cárceles y la recuperación territorial.

Por su parte, Jara lidera la coalición de centro-izquierda e izquierda más amplia desde el retorno a la democracia, tras sumar el respaldo de la Democracia Cristiana (DC), aunque esta decisión ha generado divisiones internas y críticas de figuras históricas como el expresidente Eduardo Frei Ruiz Tagle.

La definición de Parisi podría definir en gran medida el rumbo del balotaje en Chile (REUTERS/Juan Gonzalez)

El PDG no solo será determinante en la elección presidencial, sino también en la composición del Congreso, donde ha obtenido 14 de los 155 escaños. Esta representación convierte al partido de Parisi en un actor clave para la gobernabilidad y la formación de mayorías, ya que la derecha y la ultraderecha se han quedado a dos diputados de alcanzar la mayoría parlamentaria, según datos de EFE.

En la recta final hacia la segunda vuelta, la decisión de Parisi y el PDG se perfila como el factor que podría definir el rumbo político de Chile. A diferencia de procesos anteriores, el líder populista ha optado por mantener la cautela y evitar compromisos anticipados, lo que añade un elemento de suspense a una elección ya de por sí reñida.