El secretario general de SUTEBA, Roberto Baradel, sonríe durante una movilización. Este año no volverá a ejercer como secretario general

Tras más de 18 años al frente del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba), Roberto Baradel dejará la conducción del gremio y no se presentará en las próximas elecciones para renovar su cargo como secretario general. La decisión, que se informó como parte de un acuerdo interno, marca el final de una etapa en el sindicalismo docente.

Baradel supo cosechar un alto perfil en los conflictos salariales docentes de la provincia de Buenos Aires de las últimas décadas. Confrontó con paros prolongados en las gestiones de los gobernadores Daniel Scioli y María Eugenia Vidal. Luego, la conflictividad disminuyó sensiblemente con la llegada de Alberto Fernández al gobierno nacional y Axel Kicillof a La Plata.

La candidata oficialista para suceder a Baradel es María Laura Torre, actual secretaria adjunta y dirigente histórica alineada con su gestión. Las elecciones de renovación de autoridades están previstas para el 13 de mayo. Asumirán el 23 de ese mes para representar a los más de 100 mil afiliados de los más de 300 mil docentes que trabajan en el principal distrito del país.

El objetivo, según el oficialismo del gremio, es ampliar la base de representación y promover un recambio dirigencial consensuado. Baradel consideró “importante que diferentes compañeras y compañeros asuman nuevas responsabilidades. Eso fortalece a la organización y le da continuidad en el tiempo”, dijo y agregó que “los sindicatos son parte de una construcción colectiva y no patrimonio de los dirigentes”.

En particular, la lista que hasta ahora condujo Baradel busca sumar los distritos bajo control y siempre disputados de la opositora lista de izquierda Multicolor, que tiene como principal referente a la diputada Romina Del Plá. Actualmente, estos distritos son Bahía Blanca, Berazategui, Marcos Paz y Tigre.

La gestión de Baradel estuvo marcada por años de conflictividad gremial. El año 2017 resultó el año más intenso, en plena gestión de Vidal, con paritarias sin resolución y huelgas recurrentes que afectaron la actividad escolar de la mayoría de los estudiantes de escuelas estatales. Según el dirigente gremial, “no fue una lucha nuestra contra Vidal, sino de ella contra nosotros. Eso lo escribió ella misma en su libro”, expresó.

Roberto Baradel, el secretario general que deja su cargo en SUTEBA, se reúne con otros líderes sindicales para abordar temas gremiales importantes.

También se recuerda una medida de fuerza prolongada durante la gobernación de Daniel Scioli, con más de 20 días consecutivos sin clases.

En el último tiempo, Baradel se alineó políticamente con la gestión del gobernador Axel Kicillof y el Suteba evitó realizar paros provinciales por mejoras salariales hasta el 6 de marzo pasado, cuando la organización se sumó a una huelga convocada junto a la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB). Por lo general, en este tiempo el gremio se plegó a acciones de índole nacional, entre ellos, los reclamos docentes al gobierno de Javier Milei para que se incremente el salario mínimo y se restituya el Fondo de Incentivo Docente (FONID).

El día después

La salida de Baradel de Suteba no implica un retiro total de la vida gremial. El dirigente mantendrá su actividad en la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), donde actualmente es secretario general adjunto, y en la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), como secretario de Relaciones Internacionales. En ambas entidades habrá elecciones este año, por lo que Baradel deberá renovar sus cargos.

Según expresó, su propósito es continuar en la CTA “militando para reunificar a las dos centrales”, que hoy tienen como principales dirigentes al diputado Hugo Yasky (CTA-T) y Hugo “Cachorro” Godoy (CTA-A). Y permanecer en CTERA, la confederación de sindicatos de maestros a nivel nacional. “Todavía no sé en qué cargos, ni se habló de eso”, dijo al diario Clarín sobre su rol en esa entidad gremial.

Roberto Baradel, junto a Axel Kicillof y otros dirigentes sindicales (CTA)

Durante los años de mayor exposición pública, Baradel enfrentó situaciones de alta tensión, entre ellas amenazas directas a su familia, en un contexto de conflictividad que lo posicionó como uno de los sindicalistas más visibles y controvertidos del país. Su ciclo dejará una huella en el sindicalismo docente.