El castillo de Blarney en Irlanda atrae a miles de turistas cada año por la leyenda de la Blarney Stone y su promesa de elocuencia (Wikimedia)

En el condado de Cork, al sur de Irlanda, el castillo de Blarney recibe visitantes durante todo el año, quienes suben a su torre medieval para besar la famosa Blarney Stone. Desde el siglo XVIII, quienes participan de este rito esperan recibir el don de la elocuencia —la llamada “gift of the gab”— al posar los labios sobre la piedra insertada en la muralla sur, a 27 metros de altura.

Toda persona que busca besar la Blarney Stone se expone a una situación vertiginosa. El bloque se encuentra en el borde de un muro exterior del castillo y bajo un agujero, lo que obliga a quienes pretenden besarlo a sujetarse con ambas manos a dos barandas de hierro y asomarse boca arriba hacia el vacío. El riesgo motiva a muchos visitantes, que disfrutan la experiencia y el atractivo de la leyenda.

El procedimiento actual incluye medidas de seguridad estrictas para evitar accidentes. En el pasado, la aventura exigía que otra persona sujetara al participante por los tobillos, un método que implicaba un peligro considerable. Sin embargo, pese a la exposición al vértigo, millones de viajeros continúan acercándose a la piedra por la promesa mágica y la emoción de la hazaña.

La Blarney Stone se ubica a 27 metros de altura en la muralla sur del castillo, lo que convierte el beso en una experiencia vertiginosa y única (Wikimedia)

Origen y teorías sobre la célebre piedra

Numerosas tradiciones intentan explicar el origen de la Blarney Stone, dotándola de un halo de misterio. Una de las leyendas más populares asegura que una bruja salvada de morir ahogada transmitió el secreto de la piedra a la familia MacCarthy, antiguos propietarios del castillo.

Otra versión se refiere a Cormac MacCarthy, quien habría solicitado ayuda a la diosa Clíodhna durante una disputa legal. Según este relato, la deidad le indicó que besara la primera piedra que encontrara camino a la corte. Así lo hizo y, al lograr un argumento convincente, ganó el juicio y decidió colocar la piedra en lo alto del castillo.

De acuerdo con History Extra, algunas teorías descartan el origen local y sugieren que la piedra proviene de fuera de Irlanda. Sostienen que pudo haber formado parte de la «Stone of Scone», empleada durante siglos en la coronación de monarcas escoceses.

El ritual de besar la Blarney Stone exige que los visitantes se sujeten a barandas de hierro y se asomen hacia el vacío para cumplir la tradición (Wikimedia)

Existe la hipótesis de que fue un regalo de agradecimiento al clan MacCarthy por el apoyo militar brindado a Robert the Bruce durante la batalla de Bannockburn en 1314, tras enviar cinco mil hombres.

Otros relatos trasladan el origen de la piedra a las cruzadas o incluso a citas de la Biblia. Una tradición sostiene que fue la almohada utilizada por Jacob en el libro del Génesis. También se mencionan vínculos con San Columba o con las estructuras megalíticas de Stonehenge.

Sin embargo, los estudios científicos difundidos por History Extra aportaron datos precisos. En 2014, un equipo de geólogos de la Universidad de Glasgow analizó una muestra de la piedra. Según los resultados, corresponde a un tipo de piedra caliza propio del sur de Irlanda.

Diversas leyendas rodean el origen de la Blarney Stone, desde brujas y diosas celtas hasta vínculos con la Stone of Scone y la Biblia (Wikimedia)

De acuerdo con análisis históricos difundidos por History Extra, la costumbre de besar la piedra sería relativamente moderna. Los registros más antiguos confirman que la tradición data del siglo XVIII. No existen evidencias fehacientes de su uso ritual anterior.

El mito sobre la Blarney Stone conecta elementos de aventura, riesgo y folclore. La idea de obtener la habilidad de hablar con fluidez motiva la acción y refuerza el carácter místico del castillo de Blarney. El rito es considerado un atractivo turístico inigualable en Irlanda, con filas de visitantes que esperan pacientemente su turno cada año para vivir la experiencia.

De acuerdo con History Extra, la leyenda se mantiene vigente gracias a la combinación de misterio, historia y emoción que ofrece el castillo. La existencia de medidas modernas de seguridad permite que el rito se perpetúe sin peligro inminente para los turistas, quienes valoran tanto la tradición como la aventura.

La Blarney Stone se consolidó como emblema cultural irlandés. A pesar del desenlace científico, los variados relatos asociados continúan alimentando la imaginación colectiva. El castillo y su piedra permanecen como testigos de historias, con la promesa de la elocuencia y la emoción del desafío intactas para todos los que se animan a enfrentar la altura y besar la legendaria roca.