
El Ministerio de Economía avanzó con un nuevo canje de bonos junto al Banco Central de la República Argentina (BCRA), en una maniobra que generó expectativa en el mercado financiero por su posible vinculación con la negociación de un préstamo “repo” con bancos internacionales que ayudaría a hacer frente a los próximos vencimientos de deda. Por medio de la Resolución 31/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial, se formalizó la conversión de títulos en pesos por instrumentos en dólares, un movimiento que distintos analistas interpretaron como el paso previo para garantizar la próxima operación de financiamiento externo.
El texto oficial detalló que el Ministerio de Economía ofreció al BCRA la conversión de sus tenencias de los bonos del Tesoro Nacional en pesos cero cupón ajustados por CER, identificados como BONCER TZX28 (con vencimiento en junio de 2028) y BONCER TZXD7 (con vencimiento en diciembre de 2027). Estos instrumentos, emitidos durante 2024, se canjearon por una canasta compuesta en un 66% por BONAR AL35 (bonos en dólares con vencimiento en 2035) y en un 34% por BONAR AE38 (bonos en dólares con vencimiento en 2038).
En el mercado, la noticia generó interpretaciones sobre la dirección de la estrategia oficial. Salvador Vitelli, head of research de Romano Gruop, afirmó: “Pareciera que van en la dirección del repo. Así como también se hizo el canje a fines de 2025. En diciembre pasado canjearon al Banco Central sus tenencia de ZX28, TZXD7 y S16E6 por AL35, AE38, S30A6 y S29Y6. Y a su vez, pareciera que viene por el lado de rolleo hacia después de 2027”. La referencia a operaciones previas de canje refuerza la idea de que el objetivo es facilitar el acceso a financiamiento externo, utilizando bonos en dólares como respaldo para nuevas líneas de crédito.
Desde Facimex Valores, Andrián Yade Buller se refirió a los alcances del canje instrumentado por el Ministerio de Economía. “Lo que sabemos del Boletín Oficial es que el Tesoro canjeó al BCRA parte de sus tenencias de TZXD7 y TZX28 por una canasta de AL35 y AE38. Presumiblemente, esos bonos hard dollar que recibe el BCRA podrían usarse para garantizar el nuevo repo que se está negociando con bancos privados, reemplazando los actuales garantizados con Bopreal, ya que el bono vencería durante la vida del repo”, destacó.
En este contexto, las expectativas del mercado se centran en la posibilidad de un inminente acuerdo de repo, un tipo de financiamiento que permitiría al Estado acceder a dólares frescos utilizando títulos públicos como garantía. El vencimiento por USD 4.200 millones que enfrenta la Argentina en julio acentúa la necesidad de asegurar recursos adicionales, y la operación de canje entre el Tesoro y el BCRA se interpreta como un paso relevante hacia ese objetivo. La estrategia de utilizar bonos en dólares como garantía no es nueva y encuentra antecedentes inmediatos en el cierre de 2025 y en el inicio de 2026.
Consultadas por Infobae, fuentes oficiales del Banco Central evitaron confirmar si el canje representa el paso previo para el repo con bancos internacionales. Indicaron que no manejan información al respecto y subrayaron que la operación responde a antecedentes previos, como el canje realizado en diciembre antes del acuerdo de repo de enero.
En el plano técnico, la conversión de bonos ajustados por CER en títulos en dólares otorga al BCRA instrumentos aptos para ser utilizados como garantías en operaciones de repo con bancos privados, desplazando a los Bopreal como respaldo de las líneas de crédito. Esta opción permitiría a la autoridad monetaria contar con herramientas más aceptadas internacionalmente al momento de negociar condiciones y tasas con entidades financieras del exterior.
Garantías con organismos internacionales
El canje entre el Tesoro y el Banco Central planteó una nueva posibilidad de cómo el Gobierno enfrentaría el pago del vencimiento por USD 4.200 millones de julio. Es que todas las expectativas estaban puestas en las garantías con organismos internacionales. En una entrevista reciente, el viceministro de Economía, José Luis Daza, fue quien confirmó que las estaban negociando con el objetivo de concretar préstamos a tasas más favorables.

“Acabamos, hoy de hecho va a directorio, la segunda revisión del programa con el FMI. Esa segunda revisión tiene una serie de metas en términos de compra de reservas y, de forma necesaria, llevaba asociada el cierre del programa financiero para el 2026. El programa financiero para el 2026 está absolutamente cerrado, las fuentes están identificadas, la última parte que terminó de cerrarse fueron las garantías: vamos a emitir préstamos con garantías del BID, Banco Mundial, Agencia de Garantías del Banco Mundial y muy posiblemente con el CAF. MIGA y el Banco Mundial nos van a dar una garantía por USD 2.000 millones”, explicó Daza.
La expectativa por la llegada de nuevos fondos internacionales se refuerza por el inminente vencimiento por USD 4.200 millones en julio. Para el cual, el Tesoro cuenta con USD 2.930 millones y $ 12,5 billones que podría utilizar para comprar más dólares al BCRA. A su vez, esta semana la Secretaría de Finanzas llevará a cabo una nueva licitación del Bonar 2028 (AO28) con el que busca USD 300 millones y aún cuenta con un margen de USD 666 millones -incluida esta colocación- para seguir sumando. En ese escenario, es que se explica una menor dependencia de Economía a la garantías con organismos internacionales para el inmediato.













