Jenny Lei inició un negocio desde la sala de su casa y ahora se volvió millonaria. La historia de esta joven de 28 años es similar a otras, con fracasos que la llevaron a tomar decisiones importantes, hasta consolidar una marca. Actualmente, es CEO y fundadora de Fréja, una compañía con sede en Nueva York que fabrica y comercializa bolsos.
De acuerdo con CNBC, la startup de Lei generó más de nueve millones de dólares en ingresos en los últimos 12 meses, incluidos US$2 millones en ganancias. Para comenzar, la joven tomo sus ahorros (US$300 mil), que ganó con un emprendimiento secundario de dropshipping, un modelo de negocio en el que se administra una tienda en línea, pero los productos los tiene un proveedor, quien es el que los envía directamente al cliente.
Ganó millones de una necesidad: la historia de Jenny Lei y Fréja
“Fréja nació durante una noche especialmente estresante de preparación para una entrevista”, relató la empresaria en el sitio oficial de su marca. La joven, que vivía en Nueva Jersey, explicó que todo comenzó cuando quiso buscar un bolso elegante para una cita de trabajo, en el que también pudiera caber un cambio de ropa, pero no encontró nada adaptado a sus necesidades. “Empecé a soñar con crear algo propio. Algo pequeño y personal, algo interesante”, añadió.
Así fue como la joven, que se graduó como diseñadora de User Experience (UX), creó un bolso con compartimentos para su computadora portátil y su portafolios, con una correa lo suficientemente larga como para caber sobre un abrigo de invierno.
Para encargar un prototipo, pagó US$2000 a un fabricante de muestras de Brooklyn. Después de una serie de obstáculos, la emprendedora por fin logró lanzar su primera colección. Actualmente, trabaja con una fábrica familiar de 60 personas con sede en Guangzhou, en China, país de donde son sus padres y al que se mudó por unos años en la adolescencia.
En febrero de 2020 lanzó sus primeras 300 bolsas. A cuatro años, la marca ha sido vista en figuras como Hailey Bieber, Katie Holmes, Gabrielle Union, Matilda Djerf y Anna Delvey, señala Vogue.
“Para mí es importante que Fréja sea una operación significativa y eficiente, y que siga siendo así incluso mientras crecemos. Eso significa pedir solo lo que necesitamos, tener un inventario bajo, tener pocos gastos generales y un desperdicio mínimo”, indica Lei en el sitio de su compañía, donde se comercializan los bolsos y accesorios que van de los US$98 a los US$548.
La joven precisa que ha formado un equipo pequeño de trabajo, en su mayoría femenino, y aunque ya no lleva personalmente los pedidos a la paquetería “muchas cosas siguen siendo iguales” que hace unos años, cuando comenzó con el proyecto: “Todavía fabricamos en lotes pequeños unas pocas veces al año y siempre puede comunicarse conmigo personalmente”.