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Advierte descenso inusual en niveles de ríos del Pacífico en Guatemala

En marzo pasado, el Insivumeh informó sobre la medición de caudales en ríos ubicados en los departamentos de Suchitepéquez, Retalhuleu y San Marcos./(Insivumeh)

El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología de Guatemala (Insivumeh) alertó este viernes 3 de abril sobre el comportamiento anómalo de los ríos pertenecientes a la vertiente del Pacífico, cuyos niveles se mantienen por debajo de los valores históricos habituales. El reporte, contenido en el boletín hidrológico número 277, confirma que la situación afecta de manera significativa a la mayoría de los principales cauces monitoreados en esta región.

De acuerdo con los datos recopilados, los ríos Naranjo, Meléndrez, Nahuatán, Samalá, Sis, Ican y Villalobos figuran con la observación “Río Bajo”, reflejando condiciones de caudales inferiores al 10% de la ocurrencia histórica. Por ejemplo, el río Naranjo, en San Pedro Sacatepéquez, reportó un nivel actual de 0,29 metros y un caudal instantáneo de solo 0,26 m³/s, muy por debajo de los parámetros normales. El Meléndrez, en Pajapita, registró un nivel de 0,36 metros y caudal de 15,35 m³/s, también considerado bajo para la época. El río Nahuatán presentó un nivel de 0,26 metros y caudal de 4,02 m³/s, mientras que en el río Sis, en San José La Máquina, el nivel fue de -0,36 metros y el caudal de 0,94 m³/s, ambos valores clasificados como bajos.

La tendencia general observada en los ríos del Pacífico es de mantenimiento o disminución, sin señales de recuperación a corto plazo. Las únicas excepciones corresponden a los ríos Cabuz y Madre Vieja, cuyos niveles y caudales se mantienen dentro de la normalidad, aunque sin incrementos significativos. La falta de lluvias y la persistencia de condiciones secas en el sur y suroccidente del país son, según especialistas, factores que explican este comportamiento.

Otras vertientes: estabilidad y un caso de crecida en el norte

La disminución de caudales en los ríos coincide con la ausencia de lluvias y condiciones secas en gran parte del país./(Insivumeh)

El boletín del Insivumeh también detalla el estado de los ríos en las vertientes del Mar Caribe y del Golfo de México. En la vertiente del Mar Caribe, los ríos Camotán (Chiquimula) y Motagua (Conculá II, Baja Verapaz) comparten la categoría de “Río Bajo”, con niveles actuales de 0,45 y -0,72 metros, respectivamente, y caudales muy por debajo de los históricos. El resto de estaciones en esta cuenca muestra niveles estables o en ligero descenso, como en los casos del río Gualán, que presenta un nivel de 1,90 metros y un caudal de 244,3 m³/s, y el río Matanzas, con un nivel de 0,10 metros y caudal de 23,92 m³/s.

En la vertiente del Golfo de México, la situación es diversa. La mayoría de los ríos presentan niveles normales, pero destaca el caso del lago de Petén Itzá, en San José, Petén, que registra un nivel de 3,83 metros, clasificado como “Lago Crecido” y superior al promedio de años anteriores. Este desborde contrasta con el comportamiento del río Chixoy en Colotenango, que se encuentra con nivel bajo de -0,40 metros y caudal instantáneo de 0,14 m³/s. Ríos como el Usumacinta y La Pasión, en Las Cruces, Petén, mantienen niveles elevados, aunque sin tendencia a incrementarse.

Distribución espacial y contexto hidrológico

El sistema de monitoreo hidrológico nacional, representado en el mapa interactivo del Insivumeh, permite observar la distribución de las condiciones de los ríos a nivel nacional. En la región sur y suroccidente predomina el color amarillo, indicativo de ríos bajos, mientras que en el norte se identifica el color rojo en el lago de Petén Itzá, único punto en alerta por crecida. El resto de estaciones hidrométricas muestran una tendencia a la estabilidad, sin incrementos abruptos.

El monitoreo hidrológico reporta caudales bajos en la vertiente del Pacífico y advierte sobre posibles riesgos en comunidades cercanas./(Insivumeh)

El contexto hidrológico nacional se caracteriza actualmente por la ausencia de precipitaciones significativas en gran parte del territorio, lo que impacta en los caudales y niveles de los ríos.

“Estamos utilizando tecnología que pueda transmitir en tiempo real el crecimiento de los ríos, con esto hacer proyecciones de crecidas repentinas y desbordamientos”, explicó Yeison Samayoa, director de la institución. Destacó además la incorporación de nuevas estaciones automáticas que fortalecen la capacidad de alerta y prevención ante eventos extremos.

Recomendaciones y perspectivas

El Insivumeh recomienda a la población y autoridades locales mantenerse informados a través de los boletines oficiales, especialmente en el inicio de la temporada lluviosa, ya que los niveles bajos pueden revertirse rápidamente ante lluvias intensas. Sugiere evitar actividades en cauces secos o con niveles bajos, pues la reactivación de flujos puede ser repentina y peligrosa. El monitoreo continuo de los ríos es esencial para la reducción del riesgo de desastres, la protección de la infraestructura y la seguridad de las comunidades.

La evolución de los caudales en las próximas semanas dependerá de la llegada de lluvias y del comportamiento climático regional, por lo que el seguimiento de los informes técnicos seguirá siendo clave para la gestión integral del recurso hídrico en Guatemala.