En una reciente entrevista en SQP (América TV), Camila Mayán enfrentó preguntas sobre su ausencia en la docuserie Muchachas, dedicada a las mujeres de los futbolistas de la Selección Argentina. La influencer, consultada por la exposición mediática de su vínculo pasado con Alexis Mac Allister y las menciones recurrentes a Ailén Cova, expresó su incomodidad ante la expectativa de opinar sobre cuestiones de las que no participó.
La conversación giró en torno a la decisión de excluir testimonios vinculados al entorno de Mac Allister en la producción, supuestamente por pedido de Cova y ante el temor de reacciones adversas del fandom de Mayán. La joven deslindó cualquier responsabilidad y remarcó los límites de su accionar público.
Ante la consulta sobre la serie dedicada a las parejas de los futbolistas de la selección argentina, la joven aclaró que nunca fue convocada para participar ni mantuvo conversaciones al respecto. Subrayó que, antes del Mundial, consideraba que su presencia mediática no era relevante y, por eso, jamás existió la posibilidad de integrar el proyecto.

Cuando se le mencionó que otras personas cercanas a Alexis Mac Allister —como Ailén Cova y la madre del futbolista— sí habían sido grabadas y luego excluidas a pedido de Cova, la influencer respondió que no comprendía por qué debía responder por situaciones ajenas. “Siento que para el resto es incómodo, para mí es incómodo porque no tengo nada que decirte”, afirmó, y agregó que la situación la deja en un “gris legal”.
Durante la charla, el cronista sugirió que la decisión de retirar ciertos testimonios del documental se produjo ante el posible “hate” proveniente de los seguidores de Mayán. Según la información recibida por el periodista, Ailén Cova habría solicitado la eliminación de su parte para evitar reacciones irónicas o críticas en redes sociales.
Mayán evitó pronunciarse sobre la interna y remarcó: “Siempre pienso qué hago, hablo, no hablo, digo, no digo, aparezco, no aparezco. La verdad que nunca sé cuál es la respuesta correcta”. Ante la hipótesis de que sus seguidores pudieran incidir en la exposición de otros, señaló que no puede controlar el comportamiento ajeno y que no tiene motivos para censurarse si no causa daño directo: “¿Para, yo hice algo malo? No. ¿Le estoy haciendo algo malo a alguien con esto? No. Entonces, no tengo por qué dejar de hacerlo”.

La entrevistada explicó que, cada vez que duda sobre intervenir o no en un asunto mediático, se pregunta si sus acciones pueden perjudicar a alguien. Aseguró que actúa con honestidad y que la responsabilidad sobre las repercusiones recae en cada individuo: “Si el resto no puede responderse esa pregunta a sí mismo, es algo que yo justamente no te puedo responder”.
En cuanto a la posibilidad de un efecto negativo sobre terceros, insistió en que esa evaluación debe hacerla cada protagonista. Mayán sostuvo que no entiende por qué se le exige dar explicaciones respecto a decisiones ajenas y reiteró que su postura es la de no intervenir en polémicas que no le corresponden.
La semana pasada se dio el reencuentro público de Camila Mayan con el grupo de mujeres vinculadas a la Selección Argentina de fútbol, a tres años y medio de su separación de Alexis Mac Allister. El encuentro se produjo durante un evento organizado por Carolina Calvagni, esposa de Nicolás Tagliafico, donde asistieron varias parejas y familiares de jugadores. La foto del grupo se difundió rápidamente en redes sociales y provocó comentarios sobre la relación de Mayan con el círculo cercano del seleccionado.

Mayan, quien había acompañado al grupo durante el Mundial de Qatar 2022, fue mencionada por Calvagni en redes sociales, agradeciendo el apoyo recibido: “Cuando las cosas se hacen con el corazón, es imposible que salgan mal. Ayer reafirmé que el éxito de mi marca son ustedes y les agradezco tanto el apoyo”. Mayan respondió con un mensaje de gratitud: “¡Carito sos muy capa! Te quiero”.














