
El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) condenó “en los términos más enérgicos” el ataque con dron perpetrado la semana pasada en las inmediaciones de la central nuclear de Barakah, ubicada en Abu Dhabi, capital de Emiratos Árabes Unidos (EAU).
El organismo calificó el hecho como “una flagrante violación del Derecho Internacional” y advirtió sobre los riesgos para el medio ambiente.
En el comunicado oficial, los integrantes del Consejo de Seguridad denunciaron el “atroz ataque con drones contra un generador eléctrico fuera del perímetro interior de la central nuclear de Barakah”, y destacaron que la acción representa “graves riesgos para la vida de los civiles, la infraestructura y el medio ambiente”.
El texto expresa una “profunda preocupación por esta peligrosa escalada” y exige el “cese inmediato y permanente de todos los ataques contra civiles e infraestructura civil” en Emiratos Árabes Unidos, con énfasis en “los ataques y las amenazas de ataque contra instalaciones nucleares pacíficas”.
El órgano de la ONU recordó las recientes resoluciones y declaraciones tanto del propio Consejo como del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y de su director general, Rafael Grossi. En esta línea, instó a los Estados a “adherirse a los más altos estándares de seguridad nuclear y salvaguardias, y a abstenerse de cualquier acción que pueda poner en peligro la seguridad nuclear”.

“Los miembros del Consejo de Seguridad han reafirmado su pleno compromiso con la promoción del mantenimiento de la paz y la estabilidad en Medio Oriente y han reiterado su firme apoyo a la integridad territorial y la soberanía de Emiratos Árabes Unidos, de conformidad con los principios de la Carta de Naciones Unidas”, concluyó el comunicado.
La declaración del Consejo de Seguridad se emitió poco más de una semana después de que las autoridades de EAU condenaran el ataque con drones dirigido contra la central nuclear.
Las autoridades nacionales reportaron que el incidente no dejó víctimas ni provocó fugas radiactivas, aunque advirtieron sobre los riesgos que implica atacar infraestructura nuclear, especialmente en un contexto de creciente tensión regional vinculada a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, Jasem Mohamed Albudaiwi, repudió “en los términos más enérgicos” la ofensiva y sostuvo que representa “una peligrosa escalada y una amenaza directa para la seguridad y la estabilidad de la región”.

El funcionario remarcó que la acción constituye “una flagrante violación de todas las leyes y normas internacionales relacionadas con la protección de instalaciones vitales y nucleares”, y alertó sobre el peligro de un incidente de este tipo. Según advirtió, un ataque contra infraestructura nuclear puede afectar “la seguridad regional e internacional”, además de poner en riesgo “a civiles, al medio ambiente y al suministro energético global”.
De acuerdo con las autoridades emiratíes, en el bombardeo participaron tres drones. Dos de ellos fueron interceptados por las fuerzas de defensa aérea, mientras que el tercero logró alcanzar un generador eléctrico situado fuera del perímetro interno de la central nuclear. El Ministerio de Defensa de Emiratos señaló que los proyectiles fueron lanzados desde la “frontera occidental”, sin indetificar si fueron lanzados desde territorio iraní. Sin embargo, en los últimos meses Abu Dhabi acusó en varias ocasiones al régimen de Irán de atacar infraestructura energética y objetivos civiles dentro del Golfo Pérsico.
La Oficina de Medios de Abu Dhabi informó que el incendio ocasionado por el impacto fue controlado sin afectar los niveles de seguridad radiológica y confirmó que no hubo personas heridas.
(Con información de Europa Press)













