
La economía de India registró un crecimiento del 8,2% en el tercer trimestre del año, la cifra más alta en los últimos seis semestres, según informó el viernes el Ministerio de Estadística. El dato, correspondiente a los meses de julio a septiembre, superó las previsiones, cuyo promedio situaba el alza del producto interno bruto en 7,4%. En el trimestre anterior, el crecimiento había sido del 7,8%.
El primer ministro Narendra Modi calificó la cifra de “muy alentadora” en una publicación en X, y sostuvo que refleja el impacto de las “políticas y reformas pro crecimiento” implementadas por su gobierno.
La reacción en los mercados fue inmediata: la rentabilidad del bono soberano indio a cinco años subió hasta 6,24%, ocho puntos básicos más que en la jornada previa, ya que los operadores interpretaron que la fortaleza de los datos reduce la probabilidad de un recorte de tasas de interés en la próxima reunión del banco central.
Antes de la publicación del dato, la economista jefe de Nomura Holdings, Sonal Varma, había anticipado que el Banco de Reserva de India podría recortar tipos el 5 de diciembre. Sin embargo, Varma indicó a Bloomberg que la decisión será ahora “difícil de anticipar”, destacando el carácter “único” de la combinación india de “alto crecimiento y baja inflación”.
El asesor económico jefe del gobierno, V. Anantha Nageswaran, dijo a la prensa en Nueva Delhi que, a la luz del nuevo dato, se prevé que el crecimiento anual supere el 7%, frente al rango estimado de entre 6,3% y 6,8% previamente.

El desempeño se vio impulsado principalmente por la expansión del sector manufacturero y por el aumento de la actividad financiera. El sector manufacturero avanzó 9,1% y alcanzó su mayor incremento interanual en más de un año. Además, el consumo privado, que representa cerca del 60% del PIB, creció 7,9% respecto al mismo trimestre del año anterior.
Shumita Deveshwar, economista jefe de GlobalData.TS Lombard, comentó a Bloomberg que los recortes de 100 puntos básicos en las tasas de interés aplicados por el banco central a comienzos de año han contribuido al repunte, y sostuvo que “India seguirá siendo la economía de más rápido crecimiento del mundo”.
El gobierno de Modi busca estimular la demanda interna a través de medidas como la reducción de impuestos corporativos implementada en septiembre, que alentó la actividad antes de la temporada de festividades. Sin embargo, el gasto público cayó 2,7% en el trimestre, debido a la necesidad de limitar el déficit tras la caída de la recaudación.
La economista Sakshi Gupta, de HDFC Bank Ltd., explicó a Bloomberg que la fortaleza del trimestre se debió en parte a que los productores aumentaron inventarios antes de la temporada festiva y a un adelanto de exportaciones realizado antes de que entraran en vigor los aranceles impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en agosto. India todavía no ha firmado un acuerdo comercial con Washington y enfrenta aranceles del 50%.
No obstante, varios analistas advierten que el ritmo actual podría no mantenerse durante los próximos meses si persiste la incertidumbre sobre las relaciones comerciales con Estados Unidos y la debilidad de las exportaciones. En octubre, las ventas al exterior cayeron casi un 12% interanual y los envíos a Estados Unidos descendieron un 8,6%, según datos difundidos este mes.
Algunos expertos han señalado que factores estadísticos, como un deflactor más bajo utilizado para ajustar por inflación, también pudieron influir en la magnitud del crecimiento reportado. La propia Varma, de Nomura Holdings, apuntó en Bloomberg que “las discrepancias también han contribuido significativamente al crecimiento del PIB principal en este trimestre”.
La falta de un acuerdo comercial con Estados Unidos y el retroceso exportador mantienen la incertidumbre sobre la evolución de la economía india en los próximos trimestres.
(Con información de Bloomberg)