
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos confirmó que en octubre activó USD 2.500 millones del swap por USD 20.000 millones que acordó el gobierno de Javier Milei con la administración de Donald Trump. La operación se realizó contra pesos que salieron de las arcas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) con la volatilidad preelectoral como telón de fondo.
“El Fondo de Estabilización de Cambios (ESF, por sus siglas en inglés) también cuenta con un acuerdo de estabilización cambiaria (ESA) con el Banco Central de la República Argentina (BCRA) por 20.000 millones de dólares. En virtud de este acuerdo, en octubre de 2025 el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, actuando a través del ESF, y el BCRA llevaron a cabo una operación de swap mediante la cual el BCRA intercambió pesos por 2.500 millones de dólares”, reza el informe del Estado Financiero Mensual del ESF correspondiente al décimo mes del año.
Scott Bessent, secretario del Tesoro de los Estados Unidos, había confirmado a mediados de noviembre en una entrevista concedida a la cadena MSNBC que el Gobierno argentino realizó un desembolso correspondiente a un tramo del swap de divisas con Estados Unidos, lo que generó beneficios para ese país.
El funcionario explicó que “se utilizó una pequeña cantidad” de la línea de crédito de USD 20.000 millones habilitada por Estados Unidos para la Argentina, y sostuvo: “Obtuvimos ganancias con ello”. Bessent detalló que el Tesoro estadounidense empleó su hoja de balance “para estabilizar a la Argentina” antes de los comicios legislativos.

“El Tesoro de los Estados Unidos informa que dentro del acuerdo de estabilización cambiaria firmado con el BCRA por USD 20.000 millones, en octubre activó el swap por USD 2.500 millones. El BCRA sigue sin informar sobre esta operación mostrando una falta de transparencia total», apuntó el analista financiero Christian Buteler.
Hasta el mes pasado, la consultora 1816 había identificado que los swaps documentados por el Banco Central correspondían únicamente al acuerdo vigente con China, por un total de 130.000 millones de yuanes, equivalentes a unos USD 18.291 millones. El posterior aumento de USD 2.500 millones en la línea de intercambio de monedas, sin precisiones oficiales sobre las condiciones más allá de un plazo de vencimiento mensual, había sido interpretado como una señal clara de la activación de un tramo del swap con Estados Unidos. Todavía no se difundieron datos oficiales sobre eventuales renovaciones de este acuerdo.
El seguimiento de las operaciones oficiales permite delinear la cronología de los hechos: entre el 9 y el 25 de octubre, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos compró pesos argentinos por cerca de USD 2.000 millones, con la finalidad de moderar las tensiones en el mercado de cambios y mejorar la posición financiera del gobierno de Milei antes de las elecciones de medio término. Esta intervención concluyó con un triunfo oficialista a nivel nacional.
Inicialmente, los fondos en pesos se mantuvieron fuera de circulación, depositados en el BCRA. Según los balances semanales del organismo, esos recursos fueron posteriormente invertidos en Letras del BCRA hasta el 29 de octubre. Tras esa fecha, el stock dejó de aparecer en ese instrumento, lo que llevó a 1816 a interpretar que Estados Unidos terminó su exposición al peso argentino y, en lugar de repatriar esos fondos, procedió a activar el swap. Así, la deuda del BCRA con el Tesoro estadounidense pasó de estar denominada en pesos a estar nominado en dólares.

Por otra parte, el Tesoro de EE.UU. ya había informado oficialmente que, a mediados de octubre, transfirió Derechos Especiales de Giro (DEGs) por un total de USD 872 millones a la Argentina. Estos fondos se utilizaron a comienzos de noviembre para afrontar el último pago anual ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el marco de la continuidad de la asistencia financiera hacia el gobierno de Javier Milei ante la persistente escasez de reservas internacionales.
La operación fue consignada en la sección dedicada a las transacciones de DEGs del Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos y se encuentra reflejada en la página oficial del FMI. Durante octubre, las tenencias de DEGs de la Argentina mostraron un incremento de 640,8 millones, al pasar de 29,6 millones a 670,4 millones, cifra que coincide con la reducción equivalente observada en las reservas de Estados Unidos: de 127.451,3 millones a 126.810,5 millones en el mismo periodo.
El registro de estas variaciones indica la existencia de una transferencia directa de DEGs entre ambos países. La web del Tesoro estadounidense identificó una “venta” de estos activos a la Argentina por un monto de USD 872 millones. Los Derechos Especiales de Giro constituyen un activo de reserva internacional, creado para complementar los activos oficiales de los miembros del FMI, y su cotización se basa en una canasta que integra el dólar estadounidense, el euro, el renminbi chino, el yen japonés y la libra esterlina.